Google+ Badge

Google+ Badge

Páginas vistas en total

miércoles, 26 de junio de 2013

La jaula

Perdí la batalla contra los gorriones.
Ayer nomás reía y  cantaba victoria.
casi las había olvidado.

Colgada de una jaula debo trinar 
como un canario.
Libérenme amigos,
Encerrada,
mi alma no canta.

La soledad me abraza 
me consuela ,
es fiel compañera.
me sumergo en ella,
como en el mar.
no siento no escucho
el  frío ni el olvido
me tocan.
Debí aguzar el oído,
el aleteo de las aves fue leve,
me engañaron.
Atacaron de frente,
me derribaron,
trozaron mi piel 
La devoraron ávidas.

Ese aleteo suave ,
sus trinos eran el anuncio. 
Gorriones negros
sus picos muy afilados
ensuciaron mis zapatillas ,
los poemas por terminar.

Lavo mi cuerpo manchado  de  sangre .
Me llevan en vilo  a curar mis heridas .
A olvidar mi noches sin sueños,
a aquella  casa sin ventanas.

martes, 25 de junio de 2013


Cada  noche  el poeta volaba sobre mis sueños.

Sentía su calor en mi cuerpo.
Al  despertar mi piel era sedosa, 
amanecía feliz sin conocer su rostro.
Un día lo esperé despierta.

Fugó de mis sueños para siempre.
Salí a buscarlo por el mundo.
Encontré  a un  hombre como una estatua.


Tanto ardor lo había trocado en lava.
Sus manos frías,
El poeta murió de pasión
Dejó mi cuerpo cubierto de costras.

Ardua tarea la de arrancarlas de mi piel.


  


El hombre de lava ha recorrido mis sueños tres noches
hasta hallarme.
Frente a él, le hablo,
no responde, no tiene voz,
lo toco ávida,
rasgo la lava  que cubre su cuerpo
necesito saborear su piel,
envolverme en el aliento cálido,
y solo encuentro  lava fría y endurecida.

Aquél poeta era   tan solo un bloque que camina.

Lo abandono a la intemperie.

No volverás a molestar mis noches, monigote.

lunes, 24 de junio de 2013

Cualquier mujer  puedes caer en las garras de los hombres de lava.
Ellos caminan lento,
sus pasos son sigilosos ,
casi imperceptibles al oído,
marchan seguro hacia su presa.

Sus sonrisas te hechizará,
acariciaran tus hombros de canela
y sin más,
estarás desnuda frente a ellos
ardiendo de deseo.
Devoraran tus carnes,
serás su esclava.
Colmados huiran lejos.

Olvídalos, no volveran más.
 


.En ocasiones, 
cargas  el peso de tu diminuto mundo sobre los hombros.
El sudor salino cae sobre  tus ojos,
La vista se empaña,
pierdes la claridad de discernimiento.
Tus olfato de felino no percibe el peligro,
la adrenalina no impulsa los reflejos
y pierdes la orientación en plena selva.

Caminas dando tumbos, caes  en un pantano,.
Conversas con caimanes.

Entonces, si caíste muy bajo
empaca tus cosas y múdate lejos,
donde no te alcanze el hedor de las traiciones.

Justo antes que erupcionara el volcán.
yo escribía un poema.

Si estas sola o caminas  por tu cuenta,
ten cuidado.
Seres hechos de lava caminan como zombies.
Son simples y pueblerinos,
aparentan bondad.
No te fies nunca de un ser de lava.
Tampoco le des propina.

Luego desearan comerte con libros y todo.
Contemplo mi cuerpo
frente al espejo.
Despegué la lava que cubría
mis partes.
Lucen sin mácula.

Mis hombros de canela
mi pecho respiran libres..
Por qué no corrí si el volcán
lanzaba piedras y fuego
Acaso el fuego lento me resultaba placentero?

No lo sé.
No recuerdo nada  importante por contar.  
Ahoro corro ligera por otros  campos.



Retiro de un tirón  la costra
que  cubre  mi cuerpo.
Es lava pegada
residuos una pasión apagada.
 Afea mis piernas,
la entrepierna,
cuello.
Su hedor afixia..
Hube de sacarlo con hierro ardiente.

Dueles pero es indispensable.
Lo inservible se arroja al olvido.

Sin más, una tarde aciaga,
me arrancó de cuajo 
como a una flor marchita.
Decía  temer  mi locura.

Cómo fueron entonces esas noches,
nos  perdíamos en el desenfreno ,
en la dulce e intensa demencia de los sentidos?

Huyó del goce de mi piel.
No quiso consumirse en la pira de la pasión
en el lienzo de mi cuerpo
noche a noche prendía.

Se perdió mis ojos ,
mi dulce y hermoso altar.  
Me arrancó de sus noches,
como quien poda la maleza de un jardín.
Sin asco, y con rabia.

De él, recuerdo el pozo hondo del deseo .
Placeres nuevos, guiados de su mano.
Risas en los  días buenos.
Complicidad.
Nada más.

domingo, 23 de junio de 2013

Hubo noches serenas,
cuando sus ojos brillaban mansos
nos contemplabamos dulcemente por horas.
Y reíamos, reíamos  mucho,
como si supiera que ya no sería más.

No olvido esas noches sin deseos, en silencio
sonriendo en perfecta paz.
.
Yo lo abrigaba entre mis brazos ,
en mis sueños lo guardé.
Nunca se lo dije.

Mirarlo era contemplar la noche más hermosa
sumergirme  en el mar sereno de sus ojos.

La cicatriz  que cruza mi rostro,
aún la maquille ,
es una herida profunda.
tardará  en cerrar.

La herida en mi alma la zurzo con hilo fino.
Es en vano, 
sangra  gotas negras  y mancha mis ropas.
el  piso de mi casa.

Ardua tarea la de coser heridas.
Secar el piso sucio de sangre. 
Maquillé la cicatriz que cruza mi rostro,
asi nadie notará la herida.
Mis ojos encendidos aguardan por él.
Lo arrastraré  hasta el  manicomio.
Quiero que  conozca el esplendor de la locura.
Los gritos destemplados de los pacientes.
Sus lechos desarrapados,
el frío inclemente.
La soledad que nos habita  

Entonces sentirá pavor ,
Y la cicatriz le cruzará la cara.
Será su  verguenza.

sábado, 22 de junio de 2013

Yo tuve un amigo,
a quien  amé con el alma
cada hueso
los poros de mi  piel
clamaban por él.
Vivía en mis sueños ,
era el dueño de mis pasos.
Su mirada empozada en mis ojos
era  contemplar una  noche serena.
Su sonrisa  alumbró mis tardes solitarias.

Un día aciago, 
La tormenta me arrasó,
me envolvió en un manto de arena,
algo dije, algo hice, no recuerdo.
Me llamó loca.


Desde entonces,
Una cicatriz cruza mi rostro.

Yo tuve un amigo,
a quien amé con el alma
cada hueso,
los poros de mi piel 
clamaban por él.
Lo espantó  el vendaval,
huyó como todos,
lejos muy lejos
de mi dulce 
hermosa locura.

viernes, 21 de junio de 2013

Sus ojos encendian la chispa de mi  deseo.
Me sumergía  con deleite en el pozo 
de su mirada,
mientras arrancaba de cuajo, 
mis prendas y quedaba desnuda 
ante él , obediente y sumisa.
Descubrí el ardor de mi cuerpo , 
el sabor de mi piel.
Subí  a los  montes más altos del deseo
Alcanzé  los picos inexplorados de un placer
inédito, desconocido y oscuro.
de su mano.
Sin tocarme.
Nunca nos conocimos en persona.


Sé que las tormentas amainan.
Esperaré sin molesta el tiempo necesario.

Nadie despertó tanto deseo  en mi piel.
Eso no se olvida, compañero. 
Aguardaré, como una leona a su presa.

Clavaron un cuchillo 
en la mitad de mis entrañas.
A mansalva  me hirieron.
Grité  a la muerte  
a gritos la llamé.
La vi pasar, sin detenerse.
Nunca llega cuando se le necesita.

Ahora lavo mi cara
mis manos
manchadas de sangre,
y derramo sal por las  mejillas.


El era mi sol,
la alegría de mis días
Mi única risa en la oscuridad.
Sin más me apartó.
Dice temer mi locura.

Locura maldita la mía.
soy yo mi peor enemiga.
Aleja a aquellos que yo más quiero.
Aquellos no entienden mi forma de querer.
Tempestuosa y brutal
dulce y hermosa.

jueves, 20 de junio de 2013

Cada vez  el tornado  me envuelve,
el viento despeina mis cabellos,
ensucia mis ideas,
desordena mi casa
con tanta fuerza
mis vestidos vuelan al viento.,
y en el propio ojo me devora.
Me convierto en la bruja del oeste,
con alma de paja, cabeza de latón
Mis afectos se alejan aterrorizados
O huyen para no volver más.

Maldita tormenta mía
que me torna en la odiada hechicera.
Cúantos seres queridos perdí por tu culpa?

Mis propios hijos marcharon lejos.

 Llegas como la brisa suave  ,
 sin más soy presa del vendaval.
Amainas  y despierto en un charco de lágrimas,
desnuda  sobre un desierto desconocido.
Una vez más.

Cúantas veces me engañaste con tu arrullo suave
Aún no logro reconocerte a tiempo. Me enrosco en mi soledad alamer mis heridas.
La furia de ser la loca malquerida 
 que camina sin saber 
cuando  la atacará el vendaval.

miércoles, 19 de junio de 2013

La tarde soleada ,
mi  alma cargada de gotas negras.
Finas como la llovizna que no cae.
o como mis lágrimas que no se ven.
Las llevo en la sangre
pesan en mi cuerpo,
Es esta maldita soledad 
a la que nací atada,
como un defecto.
No tengo amigas,
solo un esposo,
que me absorve,
me disuelve
y de pronto
soy nada. 

Aún mil inyectables, no dormiré.
Guardaré el debido silencio de esta casa sin ventanas .
No perturbaré la calma.
Una inquietud en el pecho, impide que llegue el sueño.
Me habrá olvidado también él?
Espero que no siga con sus planes terribles de salir al campo
Yo quedaría sola, sin amante virtual, sin conocer más de él,
sin nuestras conversaciones , sin poder mirarlo fijo a los ojos.
Quedaría huérfana, pues él ama a su familia por sobre todo.
Yo estoy completamente sola.
Nunca he rogado nada a nadie.

A tí, poeta te ruego, no me olvides .
Enroscada en la esquina de mi habitación recuerdo nítidamente que una vez recibí una llamada
Casi pude caer de rodillas de la felicidad. 
Salté como una quinceañera.
Eso fue el año pasado ?
Eras tú, el mismo desgraciado que me causó la sicosis paranoide.
Ahora, serena los recuerdos me atacan uno por uno.
Me tenías bailando en la palma de  tu mano, enviando dinero a USA para vaya saber para que mujer , que deuda- .
Ahora, dónde estarás?
Dices que tu hija mayor está enferma. Cúal será?
La que te tiene agarrado , enchuchado por estos tiempos?
Bueno, la verdad es que siento un gran alivio.
Bien sabes que yo cumpli con mi parte del trato.
Te toca  ahora a ti, bribón.
No logro dormir, a pesar de la intravenosa.
Me ocupo en relamer mis heridas, como los gatos.
Si ellos no escriben, no visitan,
debería estar acostumbrada a la soledad.
Pero él, tan solo unas líneas para saber que no me olvidó.
La herida abierta sangra.
Empapa las sábanas  si la hemorragia sigue
pronto inundará el piso.
Ahora sí seré pasto de la furia de esas mujeres tan controladas.
Cómo pretenden que no sangre, 
acaso puedo remendar el alma
como quien cose una basta.
Es mejor que lavar los escupitajos de Martín,
o buscarle las pastillas prohibidas a la Vero.

Carmencita pasa a lado de la habitación sin mover un músculo.
Ella ya cosió  su  corazón hace mucho.
Es una verdadera dama a la antigua.
Camino a  paso ligero  hacia mi dormitorio
Olvidé  pedir lo más importante: 
la  medicación para no extrañar.
Recuerdo cada cara, cada cuerpo y su nombre.
Y vuelan sobre mis sueños inducidos, y los lloro.
Grito en sueños y ellos no vienen, ni escriben.
Acepté  a morir en vida por un tiempo.
No pensé que me olvidaran tan pronto.
La  herida del olvido mana sangre
 y derramo gotas de salitre por los ojos.
también  recuerdo:
Ellas no curan ese tipo de dolencias.
Habito la casa del sueño.
Si haces ruido o incomodas
ellas te inyectaran y dormirás  hasta el día siguiente.
Yo no me porto mal,  tampoco  duermo.
Aquí todo es tenue, silencioso,  leve.
Vago por los pasadizos en pos de un ser vivo.
Alguien que me hable con voz humana, y 
no se esconda en su habitación a seguir muriendo.
Nadie , no encuentro a nadie que se ría como yo.
Ni siquiera la Vero o Martín estan fumando a escondidas.
Ellas dicen que  mi fase maníaca no mejora

Qué saben las enfermeras  de mi enfermedad ?
Mi siquiatra salió fuera unos días.
El comprenderá que la soledad me mata.
Escribir y volver a escribir también es exagerado,
pero me hace sentir viva.
Ellas no entienden nada.
Les molesta que pasee de arriba a abajo.
Me mandan a dorm

martes, 18 de junio de 2013

Se me olvidó arrancar a mis más queridos afectos del alma.
Antes de ingresar, me duchan en agua fría para extirparlos.
Es un deber sagrado en estas peceras.
La gente de la calle borra tu recuerdo 
y queda, a veces un tenue, leve reflejo del rostro amado.

Nosotros sí añoramos a nuestros amores.
Agonizamos por una visita , una llamada.
Aquella que nunca llega.
Los domingos al sol miramos visitas ajenas.
Cúanto daría yo por un beso tuyo.
por un te amo de mentiritas.

No me interesan ustedes, ingratos.
Nosotros los habitantes de la pecera
nos amamos y mucho.
Pregunta, si no crees cómo aman los locos.
Cúal  la intensidad de nuestros deseos.
Por qué demoramos en dormir por las noches en la oscuridad .
Escucho  muy cerca el  tronar de los rieles del tren.
Estoy atrapada en una única idea.
No sé si pasan por aquí, pero hubo un tiempo que existieron tranvías.
Lo recuerdo tan bien, como tengo presente mi antigua casa.
Sueño además  ser una sirena saltarina  
Es una idea es recurrente, obsesiva, pero es mi fantasía.
Si lo he soñado, o lo he vivido, pero deseo intensamente volver a ver los rieles. Y pensar , recordar hace menos pesadas el pasar de las horas.
Ya nadie escucha con atención mis historias.
Las conocen de memoria.
Solo Martín, el bello y cada vez más enfermo,
Martín bebe de mi boca cada palabra.
Si tú,  hermoso  tuvieras al menos 20 años más,
te secuestraría por las noches y nos besaríamos junto a la gruta.
Lo juro, él mira con el sexo bailando en sus ojos negros.
El habla de sus planes también. 
Su madre, siempre  presente así como las drogas.
Es entonces cuando yo cambio el tema y me voy caminando despacito para dejar que aprecie mi cuerpo.
Sé que por las noches se masturba pensando en mí. 


Ellas tan suavecitas y tan astutas.
No se les pasa una.
Vieron  mi inquietud y sin más, 
con sus pasos leves,
voz queda, 
me inyectaron y  a dormir con los demás peces.
Martín ronca y duerme día y noche.
La Vero persigue a Martín,
pero él afirma que  yo soy  Sharon Stone.
Y quién soy yo para contrariarlo?
Carmencita duerme como la dama antigua que es.
Arropadita, en una bata elegante y antigua. 

La pecera es a veces un paraíso cerrado.
Solo nos divertimos aquellos peces diferentes.
Aquellos que hablamos el mismo idioma.
El lenguaje de los privilegiados del mundo.
Tarde soleada en la pecera.
Los peces nadan más rápido y espuman el agua.
No me sumo a quienes nadan con la corriente.
Escucho pasar el tren muy cerca.
De un solo salto lo alcanzaré.
Y  nadie podrá decir que son fantasías.
La realidad existe tras la pecera. 
La sueño, la veo, la añoro, y la veo tras las lunas.
Con la primera ola de espuma
saltaré al primer vagón.
A lo lejos, me despediré de los peces felices.
Ellos ya se acostumbraron.

Ardua tarea la de enseñarles la vida fuera de una pecera.

Dicen que el ruido del tren, solo está en mi cabeza.
Qué saben ellas ?
Todo en la pecera es calmo, 
ordenado hasta la desesperación.
No me dejan salir a correr
Saben que estoy inquieta, ansiosa.
No puedo leer, solo escribir.

Sé que mi tren pasa cerca a esta pecera innerte.
Puedo imaginar los vagones llenos de gente querida.
Las caras de cada uno sonrientes.

Me recordaran?
O habré sido solo un sueño bonito que se olvida al despertar.

El ruido del tren existe.
Está en mi cabeza y en el andén.
Aguarda por mi.
Pronto saltaré de la pecera, nadaré un trecho.

No seré más un pez en el ballet de la pecera.
Los peces despiertan  y la pecera cobra vida.
Martín pide su desayuno a gritos.
Carmencita es una dama.
No se altera si demoran.
Yo camino lentamente, 
sin ganas al comedor.

Regalo los panes que no he de comer.
Tomo la avena caliente.
Nada  calma  mi ansiedad.

La necesidad imperiosa de salir al jardín
y correr a alcanzar a  subir al tren 
de mi propia vida.
El tren parte sin mi.


Mi vida está sellada en la pecera.
Puedo aguardar  por él mil veces,
El tren no espera a nadie.


 

El siquiatra me autoriza a escribir.
Debo expresar mi furia,
 la soledad que me habita en versos.
Así no seré un pez más, nadando en la pecera.

Siento  tronar  el ruido del mundo en mis oídos  , y yo en cama.
Me recordará aún aquél amigo poeta, 
cuya mirada me hacía vibrar?

No lo creo.

Todos continuan sus vidas.
Mi recuerdo se difumina en el tiempo.
Como un velo.
Un ratito de felicidad y luego el olvido.
Adiós a aquellos que me quisieron aguna vez.

Es tan pálida esta historia que no merece ser contada.
Los pasos de las enfermeras  son leves,
El saludo , un susurro.
y la negativa, es determinante y grave.
Quiero salir al jardín antes que los demás pacientes.
Correr, respirar  aire puro  en este paraíso afixiante
 Quiero romper la paz de esta pecera.

La dieta es blanda, las sonrisas mecánicas.
Ellos duermen hasta tarde.
Martín todo el día y grita por las noches.
La Vero rayará sus discos de música de los 70.
Carmencita no se despierta antes de las 9 am
Ella es una verdadera señorita.

Yo soy inquieta, habladora, y necesito salir al jardín.
Cómo hacerles entender que debo respirar aire puro,
 antes que me duerman y me conviertan en
 un pez más, nadando feliz en el encierro.

lunes, 17 de junio de 2013

Las enfermeras visten de color blanco y sus pasos son leves.
Se acercan, me inyectan e invitan amables a descansar.
Creen acaso que mi furia se aplaca con tranquilizantes
Escribo y por mis letras fluye sangre .
Tan real como el dolor que apreta mi estómago.
Debo vestirme, alternar  y sonreir.
Solo  así permiten que escriba.
Expresar en letras  esta rabia que me consume .

Regresaré al verdadero manicomio,    cuando salga  de alta.-

Esperaré sonriente a mi esposo y contemplaré impávida
silente, el ritual diario de su suicidio.
Ese es mi propio manicomio.
Y él es mi carcelario

Asumo mi enfermedad mental.
No necesito inducirme en sueños químicos para olvidar mi realidad.

Uno de estos días, lo  encontraré muerto en sueños.
La familia, sí ellos, los poderosos me culparan.

Será muy tarde, ellos criaron al mounstruo.
No resisto la comida 
Acaso no entienden ,
mi cuerpo se rebela
ante la  rabia,
y el frío de la soledad  cala mis huesos.
Cómo pues, quieren que me alimente.
Que siga teniendo el alma ardiente
cúando el pánico persigue mis días?
No comeré hasta salir libre,
y pueda denunciar a este pánico.

Eres tú, esposo, que no sabes amar.
Matas una por  ilusiones, sueños,
con cada píldora que ingieres.

Un día no muy lejando, marcharé.
Ya la muerte te habrá alcanzado en sueños.
No como mueren los buenos, sino los cobardes.
 
Aves negras agobian mi sueño.
Dónde está la mujer guerrrera  
aquella feroz  combatiente que enfrentaba
cuerpo a cuerpo a sus enemigos?

Atada  a una cama blanca, 
entre paredes sin color,
he perdido mi fuerza descomunal
mi risa de cascada.
a tientas cuento mis  huesos.

Vago como un ser sin alma por el purgatorio.
Debo obedecer   a la enfermera,
así,  a escondidas  escribo .
Líneas indoloras, incoloras
con sabor a medicina pero escribo.

Solo así se despierta la sangre 
despierto de mi sueño de tranquilizantes,
del sabor espantoso de las medicinas,
y escribo líneas malas o buenas
no importa ,
Sonrío.

lunes, 10 de junio de 2013

No dormiré  esta semana,
ni la siguiente.
Acepto comer, sí,
Nadie me arrancará de mi casa
sin mi consentimiento
a atarme atarme a una cama.
y mantenerme mansa por meses.
Aún me desplome  en el baño,
o escriba poemas cada vez peores,
Nadie podrá conmigo.
Me espera tanto por hacer.
Entregar mis libros,
reapasar uno por uno a la gente de prensa.
No puedo abandonarme al dulce  reposo.
Necesito crear.
Actuar, escribir , expresar mi furia.

Una fuerza extraordinaria me subleva,
Nadie entra  hoy a mi casa,
ninguna inyección me dormirá.
por más enfermeros  sujeten mis  piernas.
No dormiré.
Huiré lo más lejos que mis piernas me lleven.
No me ataran.
Ya estoy lejos, 
nadie me atrapará ahora.


Existen personas sordas , mudas y ciegas
No miran a nadie.
No sienten dolor.
Su alma de acero no se conmueve jamás.
Ni ante la belleza arrebatadora de una caída del sol
o una madrugada fresca.
Les repugna
lo feo,  los sucio, las personas enfermas, frágiles
y claro, los dementes..
Aquellos seres nacieron muertos.
No laten ante la miseria ,
sí se inclinan ante   el brillo de una piedra preciosa.
o los apellidos nobles.
.

Y que ocurría si yo, un día de locura
que tengo muchos  así,
los desnudara, en la calle.
Les arrebataría de un tiróna las pieles.
Ellos  sentirían así el mismo   frío de los mortales
Verian el mundo con ojos de tierra,
que es donde duermen niños y ancianos
y dementes.
Se volverían locos ante  tanta realidad
No tienen costras en la piel
para comprender la miseria del mundo,
cuando ellos son los culpables.

No los  despertemos de su sueño, por favor.
Existen personas, muchas personas que sonrien,
abrazan y saludan cuando las luces brillan.
Se hacen llamar amigos. 
Yo no salgo fuera de mi casa.
Los veo muy poco. 
Casi no tengo amigos.
Las luces brillan de año en año.
Se apagan y aparece de puntillas , la soledad.
Escribo entonces sobre  los cuervos malignos,
nadie escucha, nadie cree.
Piensan que es el producto una mi imaginación.
Lo es, y nada  tiene de raro.
Mi miedo es real.
La soledad aumenta el temor.
Aúllo de terror en una casa inmersa en la soledad.
 
Por favor no sonrian como bobos.
No queda más que levantar los hombros y seguir.
La soledad a cuesta, el  miedo adherido a la piel.
.

domingo, 9 de junio de 2013

A quien aviso hoy, día de descanso?
Las medicinas no logran hacerme  dormir
Mi cuerpo es incapaz de desprender
la corteza de esta tristeza,
esa que llevo adherida por estos días.

Cierro los ojos  ,
 veo a las aves negras
El pico abierto , 
sus cuencas hacia mis entrañas.
No cierro los ojos ,
Nadie debe saber que mi cura de sueño
no funciona .
Me llevaran a la casa sin ventanas.
Las aves negras sobrevuelan mi casa.
Las escucho
Debo matarlas de una vez,

su amenaza  es angustiante
y llevo días sin comer.
Escucho sus  pasos   cerca.
Cómo  entregarme  al sueño, 
si esperan trás mis puertas.
para arrancarme los ojos, las entrañas.



Por qué  merezco tanto odio?
No salgo a la calle, no tomo agua
Llevo mi daga siempre en el  pecho.
Prefiero terminar con las aves enemigas
y luego veré si termino conmigo.
Mi peor enemiga. 
Contemplo tu rostro,
los ojos poderosos

esa boca para el beso
sin decir palabra,
ocurre lo inesperado:

Mi cuerpo, innerte, despierta
revives el deseo dormido,

sin tocarme,
a lo lejos,

es tu mirada la que guía,
me conduce
por lares misteriosos,
parajes de ensueño,
cierro los ojos,  
siento la intensidad
de un placer añorado 
escucho  gemir a mi voz queda 
grito ,
estallo ruidosa,
desatas mi risa, 
olvidada en un cajón,
hace mucho.

La felicidad invade mi piel.
Estoy viva y lista para el amor.
Sonrío agradecida,
Cómplice mío.

sábado, 8 de junio de 2013

Finas gotas de llovizna
hincan mi piel,
alcanzan el alma,
la hieren sin piedad.
Es esta soledad  maldita
que  me habita.
Persigue incesante  mis días
enturbia mi cielo,
destroza alegría 
la llevo pegada a mi cuerpo
veranos e inviernos.


viernes, 7 de junio de 2013

Extraño tu calor en el lecho,
tus mil quinientos cigarros,
tu voz de trueno,
y no has partido aún
Eres parte mía, amor.
Si te alejas es
porque te amo
y quiero tu bien.
Traté en vano 
de convencerte
curarte en amor
pero no fui capaz
Yo misma  necesito curar
mis  nervios,
estos ataques
Esposo,
Aguardo tu retorno

pues entonces iniciaremos
un camino nuevo,
limpio, claro
en paz.
.

jueves, 6 de junio de 2013

Quisiera escribir:
El cielo es añil,
nubes naranjas y
pintas amarillas
alegran mi atardecer.

No es cierto.

Caí en un pantano denso
de aguas putrefáctas,
habitado por plantas carnívoras

La batalla diaria es mi sino
mi alma es grande
Sé que puedo ahogarme en el intento
pero mis patas de pantera son fuerte
y flexibles para el salto a la superficie.

Ardua tarea la de librarse de las algas.
Es cuestión de desear vivir.

Mi cielo es añil,
con pintas amarillas
nubes naranjas,
y lo amo al atardecer.
Me gusta caminar por  las madrugadas envuelta 
en la niebla
y soy feliz en la soledad que me habita.
Podrías comprender  entonces 
mi pasión por asuntos para  otros extraños?

O debo volver a la Plaza de la Media Luna
a contemplar mi mar
su sonrisa de espuma. 
y resignarme a recordar felicidades pasadas.
que alegrán aún mi alma
dime tú Poeta.
Seré feliz alguna vez?

miércoles, 5 de junio de 2013

Los  agobios crujen tu espalda,
astillan los huesos,
la impotencia rechina los  dientes,
el desaliento es el aire tóxico
todo lo  envenena.
Nada has perdido aún.
Vamos compañero,
sigue adelante.

El tiempo corre aún  a tu favor,
reparáte, descansa, toma aliento,
cambia de estrategia,
alienta a los compañeros,
sigue adelante.

Sé tu lucidez,
serás el estandarte de  la batalla.
La lucha continúa.
Alienta a los compañeros,
Que sus voces  retruenen
sus pasos resuenen
Sigue adelante.

martes, 4 de junio de 2013

El alma en un puño
bordada de heridas
habita en tu pecho, esposo.
No caminas hace mucho
Clamas con gritos de trueno
alivio  para tu padecer.
Ven amor ,

 pondré paños calientes
sobre tu rodillas 
 amansaré el  dolor.
Tantos años jugando a ganar la partida a la muerte 
y ésta se asoma cada día por la ventana.
A contemplar tu lecho y el mío
con mirada burlona.
Dias, como éste,  quisiera morir contigo
de tanta impotencia.
Vamos, amor enfrentemos juntos tu enfermedad
No puedes jugar con tus medicamentos,
hazme e caso.
Deja que te operen .
Yo estaré a tu lado.
como siempre.
Tengo el alma empozada de llovizna
gotas menudas, finas ,
 malignas.
Hieren filudas los nervios sensibles,
traspasan la  piel.
duelen tanto 
rompo en llanto y
descargo un poco  las nubes grises
de este cielo turbio
que es hoy mi vida.
A la distancia mi cuerpo clama por ti.
Tu mirada enciende esta piel rebelde,
mis montes redondos  se enpinan erectos,
revientan de tanto deseo.

Cuanto daría yo
 por ser la luna de tus noches.
Tú, el sol de mis inviernos grises.

Vamos poeta, sueña que nada cuesta.
Yo vivo embebida en tu recuerdo.

Así camino, ardiendo de deseo.
sintiendo el placer de  tus ojos 
sobre  mi carne.
Gozando con tu recuerdo.

lunes, 3 de junio de 2013

Tu voz de trueno retumba la casa.
Cuánto no ríes ,
cúanto no enturbias 
el cielo de la poeta .
Sé que sufres.
Duelen las piernas,
la angustia corre tu alma.
Te conozco y sé de tus trucos
de chico malcriado
no bien nos conocimos.
Recuesta tu cabeza en mi regazo
promete seriamente
no embriagar tus sentidos con esos brebajes
endemoniados ,
matan lentamente,
hacen daño
día a día se enfría el amor.

Sé que vivir  te cansa .
Perdiste la alegría un mal día,
no sé ya cómo curarte,
con cariño
con médicos,
siempre sales bien librado.
Hazlo por lo que más quieras
Deja ese paliativo químico
No soporto ver a un ente a mi lado.
Cambia o me voy.
 

domingo, 2 de junio de 2013

Un ser desconocido duerme en mi cama.
El  era dulce y amoroso y
yo lo llamaba esposo.
De él solo reconozco su voz.
Fuimos muy felices un tiempo.
Ahora me toca velar por él,
bajar la cabeza, pues él sufre.

Sueño con escapar lejos.

sábado, 1 de junio de 2013

Me piden cantar al sol.
Cómo celebrar las alegrías si
él  tortura mi alma día a día
Mi piel es una herida abierta.
en silencio, impávida obervo
como pastilla por pastilla
busca la muerte 
aquél que dice amarme.

El no siente nada.
Yo  aullo desesperada.
Nadie escucha
Nadie entiende.
Nadie  quiere saber nada.