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jueves, 31 de diciembre de 2015

Hoy recobro las riendas de mi vida.
No más píldoras, veneno del alma y la mente.
Si a la doctora no le gusta, lástima
Ella no respeta a los poetas.
Yo no sigo más sus indicaciones.
Estamos a mano.
Adiós.
Aquellas preguntas que abruman mis días y acosan mis noches no son más que un  miedo terrible.
Me indican medicinas, kilos de píldoras y día a día , mi malestar empeora.
¿No es acaso sospechoso que las miles, el kilo de píldoras me estén envenenando la mente y el alma?.
Cada mañana muero un poco, 
Mi alegría se apaga y la belleza no la siento ni la veo .
No puedo permitir que nadie me arrebate la esencia de mi ser.
Soy poeta, al menos, aún escribo. 
 Hoy  enfrento a la doctora, no más medicinas y vuelta a la vida natural. 

¿ Acaso responderías a las preguntas múltiples, varias, disonantes, excéntricas
que acosan mi mente?
Son como olas de mar, envuelven, enroscan mis ideas y yo, asustada ante esa marea gigante , callo.
callo.
Aparecen luego, en cualquier momento, incesantes, hiriendo la mente, provocando mi caída en el mundo de los humanos,  mi desvarío , mi  deambular por calles desconocidas y mi perdición.

¿ Acaso responderías a las preguntas que acosan mi mente?

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Escupí los clavos de mi pecho, hoy por la mañana.
Las llagas crecen sin control y pronto tomarán el estómago.
Al menos, el sonido metálico.no molestará mis noches.
Mi hija, una desconocida, mi nieta, una niña extraña.
Yo, una intrusa en el mundo perfecto que construyeron.
No debí llegar jamás a romper el equilibrio entre ellas.
Una vez agotadas las sonrisas, debí marchar.
No debí viajar jamás. 
Aprendí a batallar contra el horror y vencer.
Le gané a la carrera mortal , aquella que nadie sobrevive,
más  no sé cómo sobrevivir al  desgano, a esta tristeza crónica
que respira por mis poros y me hace dormir para no sentir.
Olas gigantes se enredan a mi cintura y quieren devorarme.
Yo lucho denodada contra ellas   pero la marea ha decidido mi destino.

Olas gigantes se enredan a mi cintura y quieren devorarme.
Es el sueño que persigue mis noches, felizmente solo un sueño.

martes, 29 de diciembre de 2015

Enterrada bajo la arena o jugando con sus granos color miel, muy cerca al mar 
 desnuda y libre, cubierta de rocío de arena o escondida en un banco,  en estado salvaje,
puro, así me hallarán.
Dime tú, poeta, hermano, camarada,
¿cómo amenguo el miedo y atizo las brasas de la hoguera de una vida tan apagada, tan sin llamas?
Pálidos son mis días, sin sabor,  incoloros.
Yo solía reír a carcajadas pero he olvidado mi risa, el amor, los sueños.
Dime tú,´poeta, hermano, camarada
¿ dónde busco aquél tesoro perdido, llamado  alegría?
Bajo los árboles ni entre las ramas de los arbustos están.
Solo ruego me enseñes  a pintar mis días de colores y cuéntame un cuento
una ilusión para continuar este camino espinoso.
Mi pecho es un alfiletero.
Puñales pequeños clavados en el alma.
Alfileres delgados que escapan y ruedan por mi cuerpo.
Los puñales hieren y son llagas que crecen, se adueñan de mi pecho.
Los alfileres, traviesos y delgados atraviesan profundo el alma.
Cuidado con los tintineos metálicos, cuidado con las manchas de sangre.
Con tanta tarea no recuerdo el dolor del alma.
Aquellos clavos en mi pecho, suenan .
La sangre que mana la tapo con un trapo
Al salir , camino lento,  los movimientos muy pausados,
así  la gente no voltea a mirar a aquella mujer,
cuyo cuerpo tintinea.
Siete clavos hieren mi pecho.
Sangran cuando camino, 
cuando pienso y añoro me derramo en sangre.
Inmóvil ,veo pasar los días por mi ventana.
Así , no  mancho las sábanas ni el suelo,
ni limpio a escondidas mi vergüenza.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Gasté en exceso mis emociones,
como quien  consume los músculos o la sangre en una maratón.
Hoy amanezco laxa, sin ganas de ser o estar
 y con un sol ,que lo enciende todo , por puro gusto.
Que otros disfruten aquello que yo he olvidado.
Camino pausada, mis movimientos controlados.
No quiero que los hierros clavados en mi alma suenen.
Y no son hormigas caminando sobre mi cuerpo,
es una herida abierta en el alma.
Así de simple.
Una herida que se expande, engrosa
y cubre mi cuerpo entero.
Debo colocar un cartel:
" Prohibido tocar Cuerpo frágil."
Hoy mi cuerpo es una llaga abierta.
Herida por los cuatro costados.
No conozco la razón.
O sí, pero es triste recordar enfermedades
Pinto una sonrisa de plástico para mi amado.
El ya no me cree.
Y hace causa común con el desgano .

Hoy mi cuerpo es una llaga abierta.
No sé cuánto tiempo tardará en cerrar.
A veces no siento el dolor punzante de la daga,
otros días , como hoy, la llaga se desborda en sangre.
Lavo mis ojos de la sal derramada,
limpio el piso de la sangre.
Nadie debe saber,
 que vivo con una daga hiriendo mi alma.
La daga es pequeña pero filosa.
Suficiente para quebrar almas y huesos delicados.
Llevarla conmigo, es un dolor intenso.
Aún no encuentro remedio para expulsarla,
de la fibra más sensible de mi cuerpo.
Guardo una daga clavada en el pecho.
Nadie la ve.
Quiebra mi alma cada día.
La sangre la limpio con un trapo 
Nadie me ve.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Después del amor, buscábamos saciar la sed de la resaca y 
yo repetía religiosamente, Gallo, yo seré poeta y mi primer libro se titulará Hotel Crown,
aquel que nos cobijaba a cualquier hora para el amor.
Demolieron el Hotel pero su recuerdo vive.
Y fui poeta, y el amor nunca se esfumó como el Hotel,
 viven en el alma y en el recuerdo .
Cada uno vive vive a su manera, pero en mi corazón reluce siempre tu nombre:
Gallo, el mejor amante, el músico más talentoso, mi compañero de aventuras. libre como ninguno.
Y tú celebras mi rostro, mi peinado más no sabes leer mi alma rota.
Tiemblo como un avecilla cuando camino por la calle, 
cruzo las avenidas con los ojos cerrados ,paralizada de pánico.
Alcanzo a rastras mi jardín y sin testigos, lloro mi fragilidad.
Por esta maldita enfermedad que me impide gozar de una vida normal y no quebrarme como un cristal, un espejo sin arreglo.


Dicen los expertos, que los días posteriores a las fiestas, las gente se deprime.
Espero con fervor sea verdad como una casa
Mañana es lunes y debo volver a mi rutina diaria , a una vida compartida . El no entiende, no conoce de mi pánico a las calles y a los carros, a mi tristeza crónica, 
 O si lo conoce , no lo alienta, sé que uno de estos días daré por finalizado todo.
Las fuerzas me abandonan, las ganas de vivir se esfuman con los días. Y yo estoy agotada de luchar contra mis monstruos.
Si tan solo fueran las hormigas molestando día y noche, los días grises, penosos como de muerte,
, más es  esta tristeza honda que me corroe, me apresa entre sus garras. 
Contra ella, nada puedo.
No sé si serán  las hormigas caminando en mi vientre,
noche y día alterando mi descanso, o  simplemente
estos días  grises ,o  un profundo pozo, a cuyo borde me asomo
y no me atrevo a arrojarme.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Un vendaval me arrojó a las arenas de este desierto.
Tres días y sus noches caminé atontada buscando alguna casa o sitio de referencia.
Al cuarto día, asumí mi soledad y sentí el alivio de todo habitante de la ciudad , la libertad de no vivir bajo normas sociales ridículas. Desde entonces, me declaro un ser feliz , libre, y dueña absoluta de su cuerpo. Desnuda camino, copulo con los habitantes de un lugar lejano que me visitan con tal fin.
Nada mejor puedo pedir. 
Duna de arena , cálida  como el vientre de una  madre o  de una prostituta guareces del frío de la noche, y de los calores del día, duna de arena mágica , creces con el viento para nuestro bien y decreces cuando los tiempos son templados,

Duna de arena, cálida como el vientre de una madre o de una prostituta. Guareces del frío de la noche. y de los calores del día.
Rocío de arena fina sobre mi rostro, sobre mi piel desnuda,
caricia suave del desierto deleitando  mis sentidos, libres, como nunca
en este arenal apartado de la vida humana, de los seres, en el silencio absoluto
aquél  que anduve buscando siempre.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Es en el desierto, al posar mis pies en la arena,  vuelvo a ser libre y despierta mi esencia
Soy  salvaje y desnuda camino, gateo, giro sobre mí misma, ajena a todo.
La soledad del desierto despierta mi instinto animal y soy cazadora y pesco , y río a gritos, y pataleo , si me provoca.
La esencia del ser fue primero, no se olvide.
Corro desnuda por el desierto, libérrima en perfecta soledad. 
Varada en un desierto de  arena pura, encuentro mi felicidad,
entre dunas, peces, y la inmensidad de un mar tan hermoso
como el cielo y el sol que me alumbra.
Arena, granos de arena pura, duna redonda, amable resguardo del sol,
del cuchillo del frío traicionero de las noches.
Duna, arena, paraje solitario para mi soledad absoluta , aquella soñada .
Arena, desierto, duna, habitat perfecto para mi ,solitaria perpetúa.
Son tantas las miradas amadas, que tatuaron mi piel de sus colores.
Sus fragancias impregnan mi cuerpo, en un halo imperceptible.
Una mano tiene su olor, otra esa fragancia marina
todas ellas me pertenecen, son  parte del equipaje de mi transcurrir 

jueves, 24 de diciembre de 2015

Te propongo olvidar palabras feas como pecado, culpa, prohibido, y cambiarlas por placer, desnudo,
sensualidad.
Elimina las palabras rabia, rencor, venganza y cambia por olvido y perdón.
Disfrutarás tu vida al máximo y serás tan feliz como te lo propongas.
Inténtalo,  no pierdes nada.
Tomo tu almohada cuando el miedo me corroe,
 me envuelvo en tus brazos y duermo plácida.
¿Qué sería de mí, cuando aparece el horror y vago
por las oscuridades ?
Nadie comprende mejor mis temores, 
la  calle, la noche, las multitudes .
Tu ternura asusta a mis espantos.
Ese olor me incita, seduce, me apasiona, 
me guía por sendas placenteras de ensueño.
Si me falta en el lecho, no logro dormir
y robo tu almohada para aspirar con fruición
ese olor a hombre, a amor, a ti.

La mañana estalla en tus ojos, 
y la risa da inicio a un día nuevo.
Diez años compartidos,
de alegrías y tormentos.
Diez años de victoria en el amor, esposo mío.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

No imagino un día sin tu olor varonil, la cama arrugada de abrazos.
El amor brilla aún los diez años, y juntos vamos  poderosos contra el mundo.
Qué haré cuando me faltes, no quiero ni pensarlo.
Solo pido partir con días de diferencia de este lugar inhóspito que es esta tierra   sin ti.
Entre las paredes del departamento pequeño nos buscamos,
sentimos la respiración del otro, su olor amado , nos comprendemos sin hablar,
reímos por nada.
Esa es mi verdadera felicidad.
He de confesar mi amor cada día, besar tu pecho .
Eso es  tedioso entre nosotros, que nos conocemos una vida.
Lo mejor , una sonrisa al despertar,  acunar las sábanas y cuidar tu sueño.

martes, 22 de diciembre de 2015

En el bosque, las flores, los árboles lucen pálidos sin ti.
El sol se niega a brillar en son de protesta.
Al irte , te llevaste la alegría de los habitantes de la floresta
mi alma, y dormiste  mi cuerpo.
Dime amado mío,¿ volverás a prender de luces mi cuerpo
y de vida , mi alma?
Los árboles, las flores recuperarán sus nítidos colores si vienes.
Eres el rey del bosque, recién soy consciente.
Regresa , rey y señor mío, te necesitamos.
Ven pronto, languidecemos.
Enumero los nombres que solías mascullar.
Agur, Lamir, Evor.
Grito tus nombres en el bosque,
así el eco de las ramas de los árboles los llevaré hacia tu oído.
Y mi voz, herida de amor, clamando por tu regreso.
Algún día te veré galopar como antes ,
me envolveré en tu cintura.
No nos separaremos más.
Entre todas las mujeres, me escogiste a mí ,como tu pareja.
Entre todos los hombres, fuiste tú, mi extraño amante, el más amado.
No importó la gente y sus miradas de desdén,
ni tu tamaño portentoso ,  diez metros sobre el suelo .
Era yo la más feliz , mirando el cielo entre tus brazos.
o galopando enrollada  tu cintura.
Día a día espero en el bosque por ti.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Aquél muchacho, que guiñó el ojo hoy en el bosque, ha sido condenado a muerte. 
En una mirada lo desnudé, lo tasé , atado y humillado lo guardé.
Devoraré sus entrañas con placer,
por la tarde , exhibiré su piel en el mercado para escarnio de todos. 
Al caer la tarde, venderé sus órganos sexuales para alimento de bestias.

Conozco a los de tu raza.
La camiseta estrecha, así  lucen los músculos,
van provocando , diría alguien de barrio.
Amables, solícitos y con la mirada fija en la  presa.
Cualquier mujer de más de 30 años, no muy guapa o guapa.
Lo importante es que sea rica, muy rica.
Una vez seducida, ella costeará los caros suplementos , la ropa.
Apenas conozca otra más rica, deja a  la primera y se enrolla con la segunda.
Ah y dicen ellos que tienen enamoradas y son fieles.
Ellos solo saben ser fieles a sí mismos.
Dime, fornido muchacho del bosque,
¿ acaso serás capaz de amarme como me amaba él,
de ser tierno, violento y dulce?
Lo dudo.
Pareces tan solo un joven vividor,
un amante de señoras ricas,
un despreciable vendedor de caricias.
Aléjate de mi, pronto o te echo a los perros.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Existe algo en tu olor, que me incita, me envuelve, me seduce.
Pasas cerca mío, y mi cuerpo vibra , como cuando amaba .
No sé nada de ti, no conozco tu nombre, ni la ruta de tus pasos.
No pretendo abordarte, pero si pasas nuevamente tras mi nuca,
volverá la fiera , que vive en mi cuerpo ,  maestra de pasiones.
En vilo te llevaré a mi guarida, haré de tu cuerpo el templo de mi adoración.
Sé que no querrás regresar a tu vida rutinaria y gris,
ese ya no es problema mío.
Las fieras devoramos a su presa lentamente, la disfrutamos y cuando nos saciamos
echamos los huesos a los perros.
Así no quedan rastros.
A las fieras me entrego,
desnuda y sin armadura
a luchar cuerpo a cuerpo
con unos contrincantes superiores a mis fuerzas.
Sé de mi muerte en los colosales dientes de mis rivales.
No importa mucho, pues el coliseo rugirá por mi sangre,
o quien sabe , por mi victoria, más  el coliseo rugirá este domingo. 
Mi ropa cuelga lacia desde ayer.
Escogí un lindo pantalón, que una vez perteneció a mi hermana.
La blusa en juego, seleccionada por el buen gusto de Leoncio.
Mi cabellera brilla,  gracias al tedioso tratamiento de ayer,
Solo faltan mis uñas.
Nada debe fallar.
Mi hermana es amante de la perfección.
Corro a proceder con la depilación.
Quiero que al menos por una vez , se sienta orgullosa de mi.
Ni mil libros o premios le importan.
Ella me quiere bien vestida
( tal como lo expreso en una clínica , con una seriedad, que más parecía ella, la paciente )
Tres, dos, una hora.
Es el tiempo que debo preparar mi psiquis para enfrentar a mi familia.
Somos tan diferentes, pero mis tías son entrañables.
He olvidado el camino hacia el palacio,
la vuelta a casa.
No sé que me espera dado mi alejamiento. 
Es un compromiso de sangre asistir,
aún tiemble de nervios y mi ropa llore al lado de los  lujosos vestidos.
La cabeza bien alta, segura la voz,
Tres, dos, una hora.


Pequeña niña,  tú que todo lo tienes, y no sabes sino burlarte de los demás,
dime tú,  te arrastraste alguna vez por  alguna meta , 
no lo creo, abrías la boca y recibías y nunca te colmabas.
Te encanta pisotear con tus zapatos caros a todo aquél, que huela a miseria.
Y no miras a nadie que no sea rico, de buena familia, un buen prospecto de marido.
Escupes a los mendigos y llamas a la policía para que los desalojen de sus sitios.  Molestan la vista, dices y alzas los hombros.
Pobre pequeña niña,  el mundo es cruel y no distingue entre sus víctimas. 
Ocurre que existen  seres,  que sobreviven al lodo por la costumbre de luchar
y otras,  que sucumben, por no bajar nunca de su nube de algodón..
Ya es tarde,  pequeña niña,  aprender a vivir es tener heridas y cicatrices, alma grande e ideales.
y tú, lamento mucho , solo tienes tarjetas de crédito.

sábado, 19 de diciembre de 2015

A veces tiemblo como una avecilla, si  cruzar la avenida se trata.
Soy  un cóndor de alas amplias,  que se eleva hasta los picos más elevados de los Andes.
Avecilla o cóndor, según el día y la estación.
Mejor no te atrevas conmigo,  nunca sabes cuando aparece las garras sea de la avecilla o del cóndor imponente.

Ellos pretenden, ellos creen,, suponen y opinan con toda impunidad.
Qué sabrán de mi, de  aquél oscuro pasado, de aquellos amigos marginales.
Quizás no se entrometerían en mi vida ni me darían  medicinas 
si yo trajera a uno de ellos a  casa, solo para divertirme.

Ellos pretenden, ellos creen, suponen y opinan con toda impunidad.
¿ Acaso conocen el olor acre de los callejones, la desesperación por consumir?
Lo dudo, les falta sangre en las venas para ese tipo de aventuras.
Y para amar , dejar la piel , el sudor hasta caer rendidas de tanto amor. 
Espero que sí, lo deseo, una mujer debe entregar la sangre , las tripas  y jugarse el pellejo por vivir.
Si no es así, empiecen la labor por ustedes mismas.
Guardo en mi alma aquellos sentimientos, que ellos no entienden.
Ideas que jamás comprenderán.
Los dolores, mis pesares los doblego a  punta de carreras en el bosque,
mis lágrimas ruedan sin testigos bajo los árboles.
Ellos no pueden saber  mi rabia por las cantidades inhumanas de    pastillas que me suministran .
Ellos no pueden adivinar, que tras mi sonrisa pacífica,
vive un volcán a punto de estallar.
Disimulo  ser serena, estable como dicen ellos.
No sé cuánto tiempo aguantaré .
El día que estalle mi furia ,  echaré fuego por la boca.
Ellos se vengarán y volveré a ser recluida una vez más.
Botones, encajes turquesas, miradas celestes, vestidos infantiles, tu risa fresca como agua de cascada.
Escucho pasos, guardo mis recuerdos en el fondo del alma.
Cierro mi pecho con hilo y punto cruz.
Ellos prohíben los recuerdos tristes,
aquellos que me hacen llorar.
Mi añoranza no es pena
es la adoración a la niña que no es más por lejana.
Salgo a trotar al bosque.
Veo maravillada las copas de los árboles turquesas, el jardín  celeste
Y la naturaleza sonríe conmigo una vez más .

viernes, 18 de diciembre de 2015

Y cuando mi cuerpo ardía, lloraba miel de  deseo  busqué a mi  extraño amante.
Solo tocarnos, vibramos, aullamos, sangramos como el primer día.
A la tarde , lamo con deleite la sangre de las heridas.
Por la noche, serán cicatrices de amor, recuerdos del placer.
Y volví a sentir tus garras en mi carne, la sangre manando por las heridas,
la delicia de esconder mi cabeza en tu pecho anchuroso.
Creí olvidarte, más el placer dulce y violento de mi extraño amante del bosque 
no lo supera nadie .
Cálido el cuerpo, te busqué mientras recorría el bosque.
Supe que me observabas desde lo alto de un árbol.
Tu olor a macho en celo inundaba el entorno.  
A grandes voces te llamé , 
Crujieron las ramas, 
apareciste tú, tal como te recordaba.
Salté hacia tu cintura, me envolví en ella.
Galopamos juntos felices y libres. 
Sería bueno vendarse los ojos, tapar los oídos con cera
no ver ni sentir tampoco oír el dolor ajeno.
Vida falsa aquella, que por no ver , creen que no ocurre.
Egoístas y soberbios, determinan  el curso de la vida de la pobre gente pobre . 
Un ejército de mendigos recorre  las sucias calles por un poco de comida. Otros, arriesgan la vida atravesando mares y fronteras en pos de paz.


jueves, 17 de diciembre de 2015

Nos amamos en  lugares marginales,
 hostales sucios,  cantinas arrabaleras.
Tú los convertías en  palacios con 
tus manos de amante sabio.
Fuiste  mi guía en el mágico Matute .
Bebíamos hasta perder la conciencia,
 nos reíamos de todo y de todos.
Y la vida era una fiesta contigo .
 Yo amaba tu  libertad de gato,
ese talento tuyo para la música
y para  el amor, Gallo
A tu lado pasé  años felices, intensos y libres,
como nunca antes,
como nunca más.
Dime tú poeta, hermano, amigo,
¿ cómo mirar el cielo y escoger  nubes sin rostro ?
Nubes blancas como la sonrisa de aquella niña  lejana,
dime tú, ¿ acaso podré caminar, correr sin mirar el cielo?
Las nubes son traicioneras, aparecen , desaparecen,
y uno, el alma en vilo, aguardando desde la aurora hasta el ocaso.
Enhebro  cada rabo  de nube por el ojo de una aguja y soplo al infinito.
Y así, sucesivamente hasta desaparecer cada nube que vea.
He  de librarme de la tristeza de estas fiestas crueles a cualquier precio.
Soplar rabos de nubes, de aquellas con caras de mi niña querida.
Incendiar el cielo con hogueras gigantes.

He de librarme de la tristeza de estas fiestas crueles a cualquier precio.
A veces soy una avecilla frágil, que tiembla al cruzar la avenida ,
más cuando alguien pretende cercenar mi libertad,  despliego mis alas poderosas
ataco  , como el águila fiera que soy.
Sería bueno respirar pausada, contemplar el verdor del bosque,  los ojos abiertos perdidos en ensoñaciones dulces, inventar la serenidad, como modo de vida. No pensar en nada,

Sería bueno respirar pausada.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Sentí fluir la sangre por mis músculos, mientras mi respiración se aquietaba.
El bosque, mi amado bosque se convirtió en el santuario de paz.
Mis sentidos apreciaban la belleza, el verde y sus matices,
el estanque de agua. Todo era pausado, sereno.
Reconciliada conmigo misma, dominados mis temores por primera vez, volví victoriosa a casa.


A veces tiemblo como una avecilla al cruzar la avenida.
Siento que la  calle se abre y caigo en lo profundo de un foso.
Sé que es pánico.
Por ello, cuando debo ir al banco,  repito el  mantra:
Nada ha de pasarte, el miedo está en tu cerebro.
Con esa frase en los labios, he de pagar las cuentas, sin el temblor en  las manos, sin cometer errores, serena.
Hoy probé usarla por primera vez, y volví victoriosa a casa.
El alma plena, la sonrisa dulce.

Despierto con las aves trinando en mi ventana,
salto, beso a mi esposo y ataco mi bicicleta de spinning.
Qué poderosa me siento sobre el sillín ,
casi bailo con  la música de fondo.
Me felicito de haber escrito y pronto editado dos libros con Amaro.
Artistas de primer orden mundial, Feliciano y los Guapos.
Un privilegio  amar a un esposo tan bueno y tierno.
Son tantas mis alegrías, difícil enumerarlas,
 que quejarse  es ser una reverenda malagradecida.
En la orilla del bosque  , intento pausar mi respiración.
No pensar en nada, perderme en la belleza del bosque.
Lentamente,  mis pensamientos se serenan , mi respiración se aquieta.
Nadie ha de hacerte daño , repito en voz queda.
El miedo existe en tu mente,  frases a tatuar en el cerebro
de tanto repetir cada día.
Estiro mis piernas agotadas de trotar, respiro, y ensayo un ritual de saludo al sol, agradecida,  sonrío.

martes, 15 de diciembre de 2015

El amor se llama Manuel.
Sus manos acarician mi cabellera en público.
A veces, resbalan por la nuca en un gesto cariñoso.
Yo espío sus hombros anchos,
el pecho anchuroso, 
Manuel clava la mirada en mis ojos,
y leo en ellos ternura.
Sé que pronto serás mío,
Manuel , Manuel.
El amor se llama Manuel.
Lo volví a ver en la madrugada  por el bosque.
Quise llamarlo a viva voz.
El corría como una ráfaga .
Apostada tras un árbol , 
lo perdí de vista.
Unas gotas de lágrimas enjugué,
volví a casa ligera .
Pronto olvidé su paso, el olor
sus garras, las heridas en mi piel.
Dime tú, poeta, hermano, amigo o enemigo, conocido,
¿ cómo afrontar la noche rodeada de desconocidos sin tambalear el cuerpo
ni sentir que el piso se abre bajo tus pies, envueltos en espantosos zapatos de tacones?
He olvidado mis finas maneras, y proclamo mi desprecio por las personas que alardean de dinero.
No sé , he olvidado conversar de asuntos de gente rica y mis temas son más propios de medicinas 
y clínicas de reposo.
Sé que ellos nos miran con curiosidad por ese motivo,
Nos temen y a la vez, sienten pena por nosotros.
Ese es el verdadero motivo de su invitación.
Limpiar su conciencia y tener como  atracción  estos dos seres curiosos para diversión de los invitados.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Dime tú, poeta, amigo, hermano, compañero,
¿ cómo sobrevivir a la tortura de unas fiestas impostadas ?,
Usar una lanza gigante  y ensartar día con noche, enlazarlos
en un nudo y lanzarlos al abismo más profundo.
Bajar al río y hundirme en sus aguas tormentosas , 
y esperar entre el agua sucia  la llegada de enero.
Es preferible del todo al suplicio de los saludos de mentira,
las sonrisas de plástico .
Escuchar esas canciones de paz, 
mientras en  la realidad el mundo  se desgarra de hambre y sangre. 
Sobre un ring de boxeo aprendí a sobrevivir,
 a esquivar el  golpe traicionero,
a devolver un gancho hacia la quijada.
A saltar ágil  en torno a mi rival hasta  el mareo.
A salir a correr disciplinada cada mañana,
así y con el máximo  esfuerzo , nunca se está libre,
nadie está seguro de nadie.
Las personas atacan a mansalva.

Contra las cuerdas, como los boxeadores, así aprendí a vivir.
Y no me quejo, al contrario, me divierto al ver el mundo de otros colores,
o de cabeza . Y siempre absurdo.
Son pocos mis amigos pero son especiales 
 poetas, locos, verdaderos todos, hambrientos de vida como yo.

Contra las cuerdas, como los boxeadores, así aprendí a vivir.
He dado golpes y he recibido muchos , que no valen la pena recordar.
Son pocos mis amigos pero son especiales,
poetas, locos, verdaderos todos, hambrientos de vida como yo.



Son muchas las   auroras   las manos despellejadas  por aferrarme al barranco , no caer al abismo.
Otras, solo cerraba los ojos , me abandonaba sin luchar, la marea feroz devoraba mi cuerpo frágil.
Nunca morí del todo. 
Amaba demasiado las auroras como renunciar a   ellas en cualquier playa.
Comprendí que debo esquivar la delgada línea del barranco,  aquél borde, frontera o como se llame que separa la serenidad de la frenética y violenta desesperación o locura, como quieras le nombres.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Abro los ojos y cada día estoy más cerca al abismo.
El alma desgarrada, a mi paso  un reguero de sangre
El no sabe, ni entiende mi dolor.
Nunca le hablé de aquellos niños, que hoy no son más niños
y viven lejos .Ya no volverán más.
Esa es la razón,  por la que diciembre es el mes más cruel.
Cierro mi puerta, intento dormir y no soñar.
Dime tú, poeta, hermano, amigo, compañero
¿ cómo hacer para atravesar diciembre  sin sentir el sabor a desesperación  en la boca? 
Son 31 días y sus horas, terribles como una pesadilla.
Puedo pasarlos a garrocha, o por el mar, inmersa.
Carezco de las armas para afrontar esos días de espanto,
que traen recuerdos que aparecen solo en este mes maldito.
Enhebraré un día con el otro , la mente en blanco,
uniré ocasos con auroras sin pinchar mis dedos.
En punto cruz o crochet , el más fuerte.
Son los 31 días más duros del año.
Sinceramente,  las ideas huyen 
La huida por el techo,  el vuelo por sobre el cielo, no lo sé.

Una llaga profunda crece con las horas en mi pecho.
El desgano de la tristeza vence mis fuerzas.

Dime tú, poeta, hermano, amigo, compañero.
¿ cómo hacer?
Huyamos juntos, alma de mi alma, fuguemos lejos,
hacia donde no existan fiestas de plástico, ni celebraciones obligatorias.
Seamos tú y yo, en casa o donde huyamos de los fingimientos las posturas estiradas.

Huyamos juntos, alma de mi alma.
Los invasores abrieron heridas en mi cuerpo.
Por cada menudo agujero mana sangre.
Camino, doy vuelta, me recuesto en cama,
un reguero de sangre sigue mi paso.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Llévame hoy contigo, el alma partida, los ojos llorosos.
Nadie puede ver el reguero de sangre de mi alma.
Vamos hacia algún lugar donde nadie nos conozca,
donde no se  recuerde que los hijos 
se perdieron para siempre por nuestra propia culpa.

Por favor, huyamos del dolor.
No sé cómo pero me está matando.
La herida se abre cada diciembre, tú lo sabes bien.

Llévame  hoy contigo ,  el alma partida,
las lágrimas enjugadas entre los dos.
En aquellos lugares encuentro amigos que comprenden mis historias .
Y no tengo ningún problema en a pasar confinamiento más.
Así me libraría de las sonrisas de plástico de las navidades, 
en  recordar que no tengo más familia que L.
Mis hijos, no quieren una madre como yo, ya decidieron.
Estaría bien pasar las llamadas fiestas ,en aquél lugar con mi gente.
Ellos sí entienden y sus risas son verdaderas y alegres.
Qué pueden comprender ellos
 si no sienten los pasos menudos como cosquillas en el vientre,
resbalando por el cuello , subiendo hacia la frente.
No lo entienden y tampoco les interesa.
Arreglan la vida ajena con médicos , medicinas y largos internamientos en clínicas.
Así se libran del sonsonete diario de las historias de los insectos.
Nadie cree que los insectos viven en mi cuerpo.
Ellos opinan que son fruto de mi imaginación.
Yo me desvivo rascando las ronchas de las picaduras,
gritando de miedo por las noches.
No es importante que crean o no.
Al final, yo sola terminaré con la plaga de los insectos,
como ocurre en la historia de mi vida. 

Ignoro cómo ingresaron los insectos a mi cuerpo.
Ahora es tarde e inútil saber.
Los insectos se ceban con mi sangre, caminan por mi frente,
desgarran mi piel con sus bocas menudas de dientes feroces,
han robado mi paz, mis ganas de vivir.
Solo queda esperar a que se emboten de tanto comer y beber de mi carne y salten hacia el próximo cuerpo.


Insectos diminutos han tomado mi cuerpo por asalto.
Escucho sus pasos recorriendo mis extremidades,
devorando pedazos de piel.
He intentado envenenarlos con azufre.
Son resistentes a las armas de los humanos.
El combate continúa.  

viernes, 11 de diciembre de 2015

Libro una guerra contra las medicinas.
Sean psiquiátricas o contra el resfrío.
Ellas envenenan el caudal sanguíneo ,
adormecen la mente, intoxican el estómago,
y lo más grave, apagan el deseo.
No tomaré ni una píldora más.
Cerraré mi puerta a cal y canto.
Ningún sospechoso ingresará. 
Aquellos bichos recorren mi cuerpo a sus anchas.
Engullen pedazos de mi piel.
He tapiado mi puerta.
Así nadie sabrá de mi padecer.
Ninguna píldora envenenará mi sangré.
Yo aguanto estoica la picazón.
Los bichos tomaron hoy mi cuerpo.
Siento sus pasos recorriendo mi cabeza,
resbalando por mi cuello, horadando la garganta.
Un surco profundo.
Ya no puedo hablar.
Vecinos, amigos, avisen a la policía, 
a quien pueda echar a los invasores.
No llamen a los médicos, 
ellos solo saben recetar medicinas inútiles.

jueves, 10 de diciembre de 2015

He declarado la    guerra a las medicinas.
Píldoras , las llaman los médicos con ligereza.
Son coloridas, de diversas formas y algunas parecen caramelos.
Engaños  para ingerirlas sin precaución.
Estas píldoras químicas matan lentamente.
Debes prometer guardar mi secreto.
A cambio, te  contaré mi historia de mi amor con mi  extraño amante del bosque.
Te gustará saber que sucumbí a la pasión , una vez más.


Renato Bacigalupo ha añadido 3 fotos nuevas — con Óscar Limache y 19 personas más.
LOS POETAS INVITADOS AL III FIPLIMA (13-16 de abril). Pronto daremos información de cada uno de ellos. Por favor, difundir esto por todo el mundo. / THE INVITED POETS TO THE III Fiplima (April 13-16). We will soon provided information on every one of them. Kindly spread it all over the world. (RSB)
Festival Internacional de Poesía de Lima - FIP Lima Carrera de la Poesía: La ruta de
http://www.limagris.com/renato-sandoval-estamos-trayendo-a-los-mejores-poetas-del-mundo/
Aquello que yo te he contado es secreto.
Nadie más puede saber como actúan los censores. 
Ellos adormecen tu cerebro con kilos de píldoras,
así duermes mucho, piensas poco, hablas menos.
Se pierde la alegría enterrada entre  medicamentos,
olvidas reír, sonreír, escribir poesía y asesinan el deseo.
No digas nada , sé que muchos pacientes se enferman del hígado
y mueren intoxicados por las malditas pepas.
Aquello que yo te he contado es secreto.
Ellos fabrican muertos vivientes para que tú ni yo molestemos sus importantes  vidas.
Soy lirio blanco, un girasol rabioso, rosa delicada,
 arena ardiente, dulce panal de miel, violenta tormenta.
romántica e ingenua , leal compañera, amante tórrida,
poeta de vocación, lectora voraz. Desenfadada, impúdica, risueña.
Soy eso y mucho más, envuelta en la piel de una mujer, que ama 
ser mujer,  y teme, la hostilidad de los otros, las miradas de censura,
 el desamor, pues entonces Ellos , los censores , aquellos que todo lo saben y  opinan sobre el bien y el mal,
censuran que yo sea yo misma y ya sabemos los terribles resultados.
Fui en pos de él y no lo hallé.  
Desnuda sobre el lecho de yerbas, 
hallé girasoles y jazmines .
Estreché las flores contra mi pecho,
y comprendí que había vuelto con los suyos.
Extraño, dulce amante mío.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Acaricio tierna su lomo cubierto de pelos hirsutos.
El no  levanta cabeza aún.
El bufido al cielo, 
 lágrimas gruesas rodando por el suelo.
A punta de besos,  abrió los párpados,
descubrí sus pupilas.
Nunca las había visto.
Eran rojas como su pena .
Tendido en la yerba, alcanzo tu cabeza y beso tus párpados húmedos. 
Entre el manto de  pelos ásperos que cubren tu cuerpo, busco alguna herida.
Es tristeza intensa, dolor de alma.
Bufas al cielo. Bufo contigo.
Sueño con huir de la ciudad enrollada en su torso, escondida en su pecho anchuroso.
Galoparemos días enteros hasta hallar un lugar, donde juntos nadie nos mire con horror.
Es mi sueño.
Imperceptible, lo espío  mientras él duerme.
Mi extraño amante no pertenece esta fría raza humana, 
su ternura es especial.
Ama sin tapujos, sin preguntas ni respuestas.
Yo adoro a mi extraño amante del bosque.
El único,  que sacia mi sed y adivina los deseos de mi piel.
Postrado ,  la inmensidad de su cuerpo sobre la yerba, bufando al cielo,  hallé a mi amante.
Se puso en pie y me llevó en vilo hasta sus ojos.
Gruesas gotas aceradas rodaban por su rostro.
Besé su boca tierna, bebí sus lágrimas, echamos a dormir. 

martes, 8 de diciembre de 2015

Escondida  en tu pecho anchuroso,  
aupada a tu cuerpo,
 galoparemos lejos, muy lejos,
donde la gente no condene este extraño y  dulce amor. 
Camino por sendas ardientes en pos de ti, extraño, dulce,violento ser.
No importa las heridas ni la sangre en mi cuerpo.
Solo el delicioso placer de tus besos, el dolor de tus garras en mi piel.
Su aliento cálido acaricia mi rostro,
la pasión irrefrenable se enciende
 mi cuerpo arde poro a poro,
enrollada en su torso apuro el amor.
Amo sus garras afiladas hiriendo mi carne ,
bebiendo las gotas de mi sangre con unción.
Es el primer acto del cortejo de amor,
aquella que excita mi cuerpo, lo turba.
Yo guardo mi cabeza en su pecho , beso su cuello ancho,
me dejo hacer .
Es inenarrable el placer de sus dientes atravesando mis labios,
sus caricias dulces y violentas, las garras destrozando mi piel.
Soy la mujer enamorada de un extraño ser del bosque.
El deseo contenido es como el caudal de un río.
Se rompen las represas y sucumbe todo a su paso.
Así es mi pasión por el  amante del bosque.
El único ser capaz de extasiarme con sus garras en mi carne,
el placer del dolor, la violencia y la ternura , 
todas en una,  es él.
No ates nunca la pasión de una mujer.
Ella saltará todos los obstáculos hasta abrazar a su amante.
Quizás no entiendas la naturaleza de su deseo.
Ella es feliz enrollada en el torso de  su extraño amor,
la cabeza hundida en el pecho anchuroso.
No le interesan más las miradas de condena.
Cabalga feliz aupada a su macho.

Cuando el cuerpo arde, 
 el  deseo  consume tus noches y días,
entrégate a sus garras a ojos cerrados,
 aún hieran tu carne
y desgarren tu delicada piel.
Vuelve, lame la sangre, 
corre por otro abrazo.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Mi pasión galopa hacia las extremidades de  tu cuerpo de gigante, extraño amante mío,
lo vence y somos uno,  aullando en la espesura del bosque.
Llévame enrollada a tu cintura , escondida en tu pecho  pero huyamos pronto de esta ciudad cruel.
La gente no comprende el deseo que nos ata , el extraño amor que nos consume.
Ellos nunca entienden nada.
Marchemos ya.
Amanezco ardiendo de   deseo por mi extraño amor.
Sus dientes hincando mis labios , sus garras en mi carne.
Un dolor  placentero,  el éxtasis, como no experimenté jamás.
Me enrollo en su torso, luego, beso su pecho anchuroso,
marchamos hacia lares de ensueño, a amarnos nuevamente.
Soy la mujer que se interna cada día en pos de placer en brazos de su portentoso amor.
La que vive para saciar su deseo,
presa de sus instintos.
Por favor, no me salven de la dulce tortura diaria.
Camino encendida de deseo en pos de mi extraño amor.
Pobre de aquellas que viven una vida sosa víctimas de prejuicios.
Yo me entrego a mi amante, y éste me devora, me desgarra entre risas y  gritos de placer.
Soy la mujer que bebe sangre .
Aprendí  de mi extraño amor.
Enardece los sentidos, el deseo se obnubila y buscas más.
El me ató a su cuerpo, al placer y al  goce supremo.
Soy la mujer gobernada por la pasión por un ser extraño.
Es inútil, evitar el deseo de una hembra en celo.
Cálido el aliento, encendidos mis ojos,
 me envuelvo en su torso, 
araño su pecho anchuroso,
un desgarro en mi carne, 
 cierro los ojos,
es la voluptosidad del placer.
Una mujer  va desnuda a satisfacer el deseo que la consume.
Aún trasgreda o escandalice, 
ella vive  al compás de sus instintos.

domingo, 6 de diciembre de 2015

 Sucumbir a la pasión aún hiera en la piel sus caricias de sangre,
 el gozo y el placer supremos  son hoy mi razón de vivir,
y mi desvivir cuando a él se refugia en la espesura y no puedo esconderme en la calidez  de su pecho.
Es inútil impedir que escape enrollada a su torso, 
desnuda, trepada en su espalda titánica hacia lares libres .
Soy la mujer que sucumbe al goce supremo con un ser extraño.
A todas horas, busco su cuerpo ,
sentir las caricias deliciosas de sus garras en mi piel.
Soy la mujer presa de un  placer intenso  , que jamás mujer humana conoció.
Es inútil luchar, evitar la delicia de tus garras en mi carne.
El deseo   vence siempre.
Indefectiblemente.
Encendida te busco, el deseo me guía entre el follaje.
Me lanzo a tu cuerpo , enrollo mi desnudez a tu cinturo , hundo mi cabeza 
en tu pecho anchuroso, beso mil veces tu cuello, alcanzo tu boca,
musito entrecortada una súplica.
Emprendemos la carrera, cierro los ojos, tú nos  guiarás a tierras libres,
entre seres como nosotros, que aman intensamente un amor diferente.
Lamo la sangre de las palmas de mis manos.
Curo  las heridas de amor en mi cuello y hombros.
Nadie entendería mi deseo ,  el placer de hundir mi cabeza en tu pecho anchuroso,
besar tu cuello, ser tuya, amarte sin pudor ni convenciones.
Tus garras en mi carne, mi boca en tu boca.
Hacia parajes solitarios huiremos,
yo, enrollada en tu cuerpo, escondida en tu pecho anchuroso,
tú acariciando mi desnudez,
cesando la marcha para amarnos con fruición. 
Desarmada, ciega de amor voy en pos de ti.
El dolor de tus garras en mi carne es un placer supremo.
Lamo, luego, la sangre de las heridas.
Sería bueno dar marcha atrás, volver a casa, olvidar esta historia.
La piel que habita mi cuerpo se subleva,  clama por tus garras, el olor delicioso de la sangre
en mis heridas. Las cicatrices de los combates de amor.
Mi cuerpo tiembla, la oscuridad impide la visión.
Mi deseo encendido guía mis pasos hacia la espesura,´
 allá me esperás tú.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Mis días dedicados a la oscuridad,
mi cuerpo al placer de una garra en mi piel,
mis labios lamen la sangre de las heridas
En casa, acaricio las marcas de tus caricias.

Huir, negar , evitar, apartar , olvidar.
Es en vano, mi piel tiene la marca de tus garras,
mi vientre palpita solo evocarte, 
mis labios trémulos paladean tu nombre
y truena en el bosque un  grito animal, solo nuestro.

Es en vano, me condenaste a tu amor dulce y violento.
Nadie conoce el supremo placer de tus garras en mi piel.
Es inútil huir, evitar el deseo.
Tú brillas a lo lejos, parpadeas en mis ojos,
palpitas en mi cuepo
gobiernas mis sentidos .
Estoy atada a ti, extraño amor.
a tu pecho anchuroso, a tu olor
a esas garras que hieren mi cuerpo.

Es inútil huir, evitar el deseo.
Entre la espesura del bosque nos amamos. 
Por la mañana, lamo con placer la sangre de tus caricias.
Las cicatrices son el adorno de este violento, dulce, extraño amor.
Mi cuerpo es frágil, más amo el sabor dulce de la sangre en mi piel,
los zarpazos de amor de tus garras. 
Decidida,  ingreso en la espesura del bosque.
De pronto, en la oscuridad me tomas  por la cintura,
elevas mi cuerpo .
Hundo mi cabeza en  tu pecho anchuroso,
nos acariciamos como fieras sedientas , 
que cada día se desean más.
Corremos fuera del bosque, de la ciudad
hacia donde nadie se espante de este amor.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Mis labios calcinados , 
los brazos, mi cuello desgarrados por tus caricias.
Lamo con placer el sabor dulce de la sangre.
Mañana serán cicatrices, 
recuerdos hermoso de este extraño amor.
Mi cuerpo es frágil, el temor crece
más si no penetro en  la espesura del  bosque, entre pieles desgarradas
y heridas sanguilolentas,  
no viviré intensamente este extraño, violento , dulce amor.
Sería bueno , cerrar los ojos, hundir mi boca en tu boca , besar tu pecho anchuroso , amarnos como fieras.
 Lamo las heridas de tus caricias, serán cicatrices por la mañana.
Dulces recuerdos de tu amor.

Sería bueno cerrar los ojos, hundir la cabeza en tu pecho, atravesar el río enrollada a tu cintura,
no pensar más en la gente, entregarme en cuerpo y alma  a este extraño amor.
A hurtadillas me acerco, con ímpetu salto hacia tu cuerpo de gigante , me envuelvo en tu torso,
escondo mi cabeza en tu pecho, en vilo , corremos hacia tus lares,
donde nadie nos condene este extraño amor.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Mi boca salibando, los pechos turgentes, rendida de deseo por este extraño, dulce amor.
 Desespero por acariciar tu torso, 
perderme  en tu pecho anchuroso,
cerrar los ojos, sentir el placer único de mi boca en tu  boca, mi cuerpo envuelto en el tuyo.
Ser uno contigo.
Lamo y relamo la sangre de mis heridas . 
Serán cicatrices mañana , recuerdo nítido del placer.
En pos de tu aliento cálido y el abrigo de tu pecho anchuroso, camino entre las tinieblas.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

En las noche cuento   las heridas del amor. 
Evoco el momento , súbitamente  me posee el deseo.
Nada aplaca mi ansias sino él.
Corro a su encuentro entre las tinieblas.
El parece esperar por mi, 
Temblando trepo a su espalda ,
 Huímos a entregarnos a esta dulce , violenta extraña  pasión.

Apenas sienta retumbar sus pasos entre el follaje, me lanzaré hacia su torso, envolveré 
mi cuerpo en su cintura, hundiré mi cabeza en su pecho anchuroso, sentiré crecer impetuoso el deseo.
Besaré su cuello, su boca , seremos uno entre la espesura del bosque. Nos amaremos con garras y dientes, como dos salvajes.
Por las noches lamo las heridas .
Mañana luciré orgullosa las marcas profundas de tus dientes en mi carne, tus zarpazos , los desgarros de la pasión.
Tus ojos, dos carbones encendidos, y yo, mujer ansiosa ,no pude resistir. Hundí mi cabeza en tu pecho anchuroso, me rendí a ti. 

martes, 1 de diciembre de 2015

Llévame en vilo o enrollada a tu torso hacia algún lugar desconocido.
Donde tú vivan seres iguales a ti y nadie te mire con espanto.
Amarás con tus garras , yo sin esconder las heridas,

Llévame en vilo, o enrollada a tu torso hacia algún lugar desconocido.
Olfateo la yerba, el viento, miro al cielo en  pos de tu arribo.
Extraño tus garras en mi piel,
el placentero dolor, tu boca en mi boca, mi cabeza hundida en tu pecho.

Olfateo la yerba, el viento en pos de tu arribo.
Lamo la sangre  de las heridas de  amor.
Por la mañana cicatrizarán,  
serán el recuerdo de mi dulce , extraño amante.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Hace mucho no vivo un día sin el malestar de las medicinas.
Gobernada por ellas ,
ahora sufro sus terribles consecuencias,
Tendida en el lecho, con el alma en la boca , 
grito en silencio.
No hay lugar para la rebelión.
Ese es mi dolor más profundo.
Armados hasta los dientes, someteremos a los médicos falsos, a todo aquél expendedor  de medicinas venenosas, que derrotan mis fuerzas.
Es mucho el tiempo perdido, 
profundo el malestar para continuar ensayando con mi salud.
En algún lugar del sueño me veo sobre tu grupa , cabalgando lejos 
atacando fieros a la enfermedad.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Una brisa fresca será tu aliento,
o una caricia tierna de  tus garras.
Dulce , violento   extraño amor mío.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Aguardo por ti.
El bosque  retumaba , los árboles se remecen.
Apareces rotundo tras el follaje.
Te conduzco  a un claro del bosque.
Cubierto de púas , acaricio tierna el pecho amado y bajo a la profundidades de tu cuerpo,
tomo para mí tus partes y sin aviso, las devoro.
Un estremecimiento , un temblor  de tierra , un aullido.
 Te he complacido hoy.
Escapo gozosa.
No me equivoqué ,

Eran tus pasos elásticos,  la agilidad felina, 
esa espalda de titán y tu pecho anchuroso
los que  arrebataron mi deseo.
Difícil fue atraerte, 
Tierno hombre gigante, enciendes mi cuerpo
y endulzas mi alma, como nunca antes.
Te entregué mi cuerpo encendido 
mi alma sedienta de amor.
Somos una pareja extraña, lo sé
eso no es  importante.
Somos amantes furiosos, fervientes.
felices.

No me equivoqué.
Antes del alba te busco, el cuerpo encendido.
Me tomas entre tus brazos , emprendes la carrera hacia las afueras.
En algún lugar solitario, nos amamos con furor.
Regreso a casa rasguñada de tus caricias,
satisfecha de tu amor salvaje.