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viernes, 29 de agosto de 2014

Bailan,
 mis articulaciones, las extremidades, el torso,
sin motivo ni voluntad.
Mi cuerpo se estremece, 
convulsiona en una un danza infernal.

Esta baile maldito no tiene cuándo cesar.
Trecientos caballos golpean mi pecho.
Transpiro, 
mi cuerpo se estremece.
Grito desesperada.
Nadie responde.

Ellos han partido a celebrar fiestas.



1,2 3, 450 pulsaciones , palpitaciones
arremeten contra mi frágil cuerpo
Temblores, sacudidas 
como árboles en tempestad.
Nadie sabe, nadie entiende.
Mi cielo oscurece.
Me tiendo en la cama para escuchar cantar a los pájaros
tras las ventanas.
Escribo.

jueves, 28 de agosto de 2014

Hubo un tiempo.
El médico entregaba sus horas a los pacientes pobres sin cobrar.
Obsequiaba los medicamentos.
Acudía   veloz a cada llamada  urgente.
Era el sol , la paz.

Hubo un tiempo.
El médico  cobró  fama entre la alta sociedad.
Honorarios de lujo 
Ya no era el médico preocupado por sus pacientes pobres.
 Dejó de  responder mis llamados desesperados.,

El se convirtió en un témpano de hielo.
Miente a menudo.
Perdió la sonrisa.
Cerraré la puerta de mi casa .
Un golpe seco anunciará mi partida.
Tras la puerta abandono recuerdos felices.
No sé si hoy me llevarán o será otro día.
Yo no soporto más al Horror corroyendo mis huesos.

Alrededor de mío vuelan mariposas negras.
Aún mis piernas tambaleen ,
el corazón corra como un potro desbocado,
pesco con una caña de pescar 
los recuerdos gratos.
Escribo.

Aún no conozca aún el veredicto.
pues la muerte es una mariposa,
 que vuela a su antojo,
Escribo.

Escribo, las manos llagadas,
las uñas rotas, el alma herida
Escribo.

Escribo,
 aún mi cielo no escampe,
el Horror succione la sangre de mis venas.

Escribiré con las uñas, arrastrándome.
Escribiré.
Resbala tus dedos sobre mis piernas.
Si te atreves .
Acaricia mi entrepierna.
Separa suave , escudriña los pliegues ,
que guardan mi flor carmesí.
Roza suave , humedece tus dedos
en los pliegues.
Acaricia mis vellos.
Bésalos.
Muerde uno por uno,
Mi flor crecerá.
Te pediré que me poseas,
aún sea la primera vez 
que nos vemos.

El deseo no conoce de nombres,
es tu olor , el que me enloquece.

A niño recién salido de la escuela.


Hubo un tiempo :

Mi cuerpo se estremecía con el roce de tus dedos.
Ardía,  palpitaba,   humedecida, ronroneaba.
Deseaba tu cuerpo con la intensidad de una hembra
libre, sin tapujos.
Con el  sexo húmedo,
cabalgaba  sobre ti.   
Descubría  los pliegues ignotos de tu piel. .
Danzaba frenética 
Te ofrecía mis  pechos 
como frutos maduros
  a tus caricias,
a tu boca.
Era el placer absoluto.


Cantaba, feliz , luego.

Hubo un tiempo.


miércoles, 27 de agosto de 2014

 Mi cabellera al viento, danza 
con el perfume del incienso.
Celebro la esperanza,
como una odalisca de pies ligeros.
Escribo a la idea de sanar.
Me aferro con  uñas y dientes.
Temblorosa, palpitante .
Las uñas sangrantes.
Escribo,   alimento de mi alma,
 motivo de ser.
Escribo sin aliento.
Es-cri- bo.
Una vez que que expulsé al Horror de mi cuerpo,
atacaré con ímpetu colorido cada día.
Coronaré mi cabeza con flores,
inventaré una danza a la luz de la aurora.
 Cantaré mientras recorra  mis calles.
Amaré intensamente, amaré tanto,
que mi piel llagada sonreirá a la caricia ardiente,
estremecida, vencida por el deseo.

Ponte en pie, resbala, intenta de nuevo,
aún tu cuerpo llagado arda en fiebre.
Escribe, ama, lee,
si las manos se sacuden,
 como en  un vendaval ardiente.

Escribe, la piel herida, las uñas rotas,
es-cri-be.
¿ Viste ?
Tú no creías?

Ahora,  la bota del Horror patea tu cuerpo.
invade tus zonas,  silencia tu voz.
Te advertí que no confiaras.
 Aparece disfrazado de  cascada fresca ,
 baba inmunda bajo las rendijas de tu puerta,
cobra mil formas para poseerte , robar tu paz.

Nadie es inmune .
Ahora eres presa de sus antojos, de sus castigos
de su furia  descomunal. 


Las piernas tambalean, el corazón vuela.
¿ Dónde ir cuándo el Horror invade la sangre,
recorre tu cuerpo, succiona la vida ?
Tiéndete lacia por unas horas.
Cambia las sábanas húmedas de sal.
Aguarda la llegada de un sueño,
que no llega.

Aguarda silente.
Aguarda.

martes, 26 de agosto de 2014

Yo te advertí,
Volteaste al primero silbido de su tonada helada.
No observaste el cielo manchado de puntos negros.
Es muy tarde.
El Horror vive en nuestro torrente sanguíneo,
Nada por las venas.
Sube y baja por todo nuestro cuerpo.
No bebas aguarrás para matarlo.
Crece más, cobra fuerza poderosa.

Yo te advertí.

El Horror es la fiebre
 que me consume un día sí y el otro también.
Son los temblores sacudiendo mi cuerpo frágil.
Es el  vértigo y las nauseas.
Me amputaron de cuajo la alegría.
Cultivo soledades de flores marchitas.
Es el Horror quien merma mis fuerzas,
me empuja a la cama con sus garras,
succiona mi sangre, mis ganas, devora mis poemas.
Los escupe sobre mi cuerpo llagado.
Tendida  en mi lecho,  
el mundo gira a ritmo  vertiginoso. 
Quiero rozar   una parte de él.
Las fuerzas no alcanzan.
Las piernas , olvidaron caminar-
No recuerdo el olor  de la calle.  
Desarmada,
 la fiebre ataca día tras día.

El mundo gira a ritmo vertiginoso.
Quiero participar en la celebración de la vida.

La fiebre siempre la fiebre.

lunes, 25 de agosto de 2014

En la esquina, frente  mi calle ,  
en la bodega espera 
Unta tu cuerpo con sebo de culebra.
En agua de lluvia moja tu rostro .
Serás invisible al ataque del Horror.
Sangra mi alma, 
de mis ojos brota un río de sal.
Mi cuerpo entero es una llaga.
Una costra me cubre las manos,
para escribir estos poemas ,
doliente amado mío.



domingo, 24 de agosto de 2014

Qué te hicieron los gringos , mi niño cubano ?
Mi Arielito, así te llamaba cuando llegaste
como un sol  a mis días .
Llevabas   en el cuerpo la cadencia, 
, el calor de tu patria bella.
Eras mi  luz clara cada mañana.
Aprendí mil maneras de amar.
Me enseñaste día a día 
el perfume de la dignidad 
el sabor de la  libertad nueva
del Nuevo Hombre , 
aquél que pregonaba el Che.

¿ Qué te hicieron los gringos, mi niño cubano ?
Abrázame fuerte.
Palpa con tus dos manos toscas,
escudriña, cada pliegue, cada hondura
los accidentes de este cuerpo 
que clama por ti.

Tiéndete a mi lado.
No digas nada.
A horcajadas abracé al Horror.
Mis dos piernas rodearon su cuerpo.
Ardía por palpar su rostro,
su sexo, los pliegues de su piel rugosa.
Fue tan solo  un momento.
Lo recuerdo por las  heridas de fuego 
en mi entrepierna.

El placer  doloroso palpita aún en mi.

¿ Acaso no te advirtieron?
No voltees , corre .
Aún no escuches nada.
ni divises las manchas en el cielo
Vuela.
El Horror está muy cerca.
Siento su hedor.

Corre, vuela , huye.
Eres la presa.

sábado, 23 de agosto de 2014

Y si de pronto me abrazara  al Horror
a horcajadas a su cuerpo.
Volaríamos del cielo al infierno,
Nuestras bocas engarzadas.
el tiempo detenido.
He pensado en mi extraña relación con el Horror.
Huyo de él, 
Me aterra su presencia.
Convulsiona mi paz.
Vive en mi mente hace mucho. 

Más,   me encuentra desnuda y desarmada.
Contra él , ninguna artillería pesada vale.
Vive en mi mente hace mucho.

He decidido tenderle una trampa
Aún me repugne.
Quizás si me hace suya,
me ame.
Vive en mi mente hace mucho.

 Quizás yo lo ame.
Vive en mi  mente hace mucho.
Me pongo en pie, camino a paso ligero, salto , escalo los techos,
 huyo del  Horror.
Subo las paredes, bajo a los sótanos, 
me pierdo entre la muchedumbre del centro,
Los ruidos de la calles, las bocinas, los vendedores.
Escondida en una casa en escombros, aguardo.
Es inútil, siempre me hallas desnuda, desarmada, desorientada.
Me posees , por los poros ,
por los pliegues de mi piel inoculas veneno.
 Grito por ayuda, clamo por piedad.
La gente no ve nada, 
No escuchó el retumbar de sus pasos.
La gente me deja hablando sola.

Deambulo por calles y noches.
No recuerdo el rumbo a casa.
Cubre mi cuerpo con el tuyo..
A ti no te buscan.
Tú no eres la presa.

Cubre mi cuerpo con el tuyo.
Tú no escuchas nada.
No ves lo que yo veo.
No tiemblas, ni se  sacude tu cuerpo
de terror.

Cubre mi cuerpo con el tuyo.
El Horror se irá por la puerta.

A ti no te buscan.
Tú no eres la presa.

viernes, 22 de agosto de 2014

¿ Escuchas al viento murmurando tonadas heladas
o es el relámpago del terror en mi cielo ?
No lo sé.
Escucho sus pasos sobre las hojas secas.
Es el Horror helando mi cuerpo.

Clausuro mi casa .
Huyo lejos.

Tiéndete a mi lado.
Necesito una caricia.
Desempolva el  miedo prendido
a la basta de mis vestidos.
Sacude vigoroso mi cuerpo.
Veo  al Horror
colgado de la lámpara.
Encima nuestro.

Aún tú no  lo veas.
No escuches nada.
Allí está.
Vago por los linderos mágicos de tu alma.
Sueño tus sueños.
Camino tus calles.
Apaño algodón en un paraje de ensueño.
Mis dedos  hilan  diestros una camisa blanca
para ti.
Poeta Mayor.


Abre los ojos.
Cierra las ventanas.
Clausura tus nichos.
Guárdate allí.
¿ Acaso no escuchas el piar agudo de las aves ?
¿ El ladrido de  los perros en las azoteas ?
Aguza tus sentidos.
Mira tu cielo manchado de puntos negros.
El Horror se filtra por las cañerías.
Aún no lo creas, ya te cubrió
con su baba  pegajosa .
Huye pronto.
Salta, corre, fuga.
Tras tus pasos, 
 irremediable, los suyos.

jueves, 21 de agosto de 2014

¿ Acaso nadie te advirtió?
No escuchas el viento silbando tonadas heladas
o bandadas de aves de rapiña manchando tu cielo?
Aparecen segundos antes de su  invasión.
Aún tú no veas  o sientas nada. 
Esta aquí.
Justo debajo de tus pies.
Calla.
Apaga  la luz.
Desenchufa el teléfono.
Nadie deber saber que estamos en casa.
El Horror no da tregua.
A la primera , se filtra debajo de la puerta.
Yo soy siempre su elegida.
Me hace trizas.

Calla.
Sería cruel narrar mis penas.
Pálido relato el mío para tamañas desgracias mundiales.
Aguanto inhiesta mi pesar.
Mi lamento quedo.
A nadie le interesa el dolor.
Es mejor dejarlos entretenidos con la   tv.
Sacudo las alfombras,
en cualquier partícula de polvo
se esconde.
 Escudriño  la esquina,
 el frente de la casa.
En el lugar menos pensado
espera el Horror.
Se  filtra por los poros,
succiona tus neuronas.
Te devora de a pocos.
Gritas.

Nadie escucha.
Es inútil 
Ya estás en sus garras.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Anda, tapa las ventanas con lienzos morados.
Dicen que espanta al Horror.
Cualquier medida es buena para ahuyentarlo.
Es más vivo que cualquiera.
Se acuesta en mi lecho. 
Amanece conmigo ,
 ataca cuando duermo.
A veces doy batalla.
Otras, trato de sacudirme  su polvo de hollín.
Es inútil, me consume, me engulle,  mata lentamente.

Anda, tapa las ventanas con lienzos morados.
Arriba con la aurora.
Mansa se acuesta conmigo.
Inicia la danza infernal 
Tiemblo, transpiro, mis manos 
mi cuerpo entero palpitan sin fin.
El corazón galopa.
En qué esquina me atrapó el Horror?
Cuál de mis calles me traicionó?
Mi cielo es mudo.
Cierro los párpados
El Horror ganó la partida.

martes, 19 de agosto de 2014

Cierra las ventanas.
Pon candado a la puerta.
Ninguna rendija debe quedar libre
 Horror merodea.
Tiene sed de sangre.

Es en vano.
Se filtra siempre por las cañerías.
Bajo la puerta.
Deja su huella de hollín en las paredes
cuando no  ataca.
Si ataca, libramos una lucha cuerpo a cuerpo.
El Horror es poderoso.
Gana siempre las peleas.
Yo voy directo al hospital.

Cierra las ventanas.

Vuelve la cara contra la pared.
El Horror atraviesa la calle.
No debe encontrarte.
Poco a poco, el hollín correría por tus venas.
Tu corazón pintaría manchas.
correría a mil, las palpitaciones te asfixiarán.

Vuelve la cara contra la pared.
Tiéndete en el lecho.
El Horror camina cerca.
Hoy no es día para salir a pasear.
Nadie te advirtió jamás sobre el regreso del horror.
En la esquina te espera.
Lo ves por la mañana.
Gritas alto .
Nadie te escucha.
Ellos no pueden ver nada.
Ignoran el terror del horror sobre tu cabeza.

Inútil pedir ayuda.
Cerrar los ojos,
tenderte sobre el lecho.
Esperar a que éste  decida marchar.
Jadeo, acezo, caigo tendida en el lecho.
Me ahogo, la cabeza da vueltas    en cada escalón.
Cada día, caminar es un suplicio. 
Escribo para olvidar el malestar.

¿ Cuándo amenguará esta dolencia?
¿ Cuándo correré como antes hacia mi malecón?

La muchedumbre vuelve a la carga.
Se acerca, araña,  asfixia , quiere doblegarte,
A pesar de los mordiscos , grita fuerte tu verdad.
aún los golpes, no cejes.
Ellos no podrán comprar tu alma.

Eres el ser misterioso, 
aquél que cruza mi cielo ,
enciende mis noches.
Sueño con acariciar  tu piel rugosa,
 saber si eres humano o un espíritu del bosque. 
Huyes como un felino, 
te escondes en la espesura.
Te pierdo de vista.

Mañana volveré.

lunes, 18 de agosto de 2014

No es la primera vez que te observo.
Cruzas elástico el parque.
Tu piel rugosa enciende la mía.
La camiseta pequeña para tu corpulencia,
húmeda de sal, moreno.
Cuánto daría por trepar tu espalda inmensa.
Lamer el sabor de tu cuello,
Correr sin rumbo, sin regreso.
No escuches el bramido de aquella muchedumbre.
Son solo ricos, no tienen hambre.
Corre antes que sus tentáculos te atrapen.
Perderás tu libertad,
la rebeldía.
Preciados  dones los tuyos,
 más  que cualquier tesoro.
Ellos te cuidaron como una princesa.
Acicalaban tus vestidos, 
tu rostro con lazos y afeites.
Ellos deseaban  para ti un marido rico.
Tú soñabas con ser libre.
Desgarrar tus vestidos,
saltar los barrotes,
recorrer el mundo.
Ser poeta.

Ellos te cuidaron como una princesa.
De nada valieron los afeites , los vestidos.
El marido rico esperó por ti hasta el cansancio.
La madre, el padre no entendían.
Por tu sangre corría la rebeldía más pura.
Aquella que te hace hoy una mujer digna, feliz.
Eres poeta.

Las  voces de la muchedumbre retumban.
No las escuches, no  hagas caso.
Son mensajes graves, agudos, altos, musicales
Sin sentido, ni  esencia.
Para atraer, atrapar al consumo.
Si haces caso , 
caerás en la  fosa de la sosa mayoría burguesa.
Limarán tu cerebro, perderás los ideales.
Serás una zoombie más circulando por sus calles.


Corres fugaz por el parque.
Contemplo tu paso elástico,
como un haz de luz,
tu espalda de titan,
esa piel rugosa 
que deseo arañar.
¿Cuándo treparé a tu  espalda?
¿ Cuándo huiremos veloces
a tu paso de pantera?
Quiero escudriñar los pliegues de tu cuerpo 
 escribir en los poros de esa piel amada.
Tú no lo sabes,
estás cercado por mi aliento.

domingo, 17 de agosto de 2014

Todos te cuidaron como una princesa.
Ellos te encerraron  en una jaula de canarios
No debías mancharte en la calle.
De un puntapié rompiste los barrotes
que te apartaban del mundo real.
Una vez libre, corriste hacia donde nadie decidiera por ti.
Defendiste tu libertad a sangre y fuego.
Eres hoy una mujer feliz.

La muchedumbre se acerca.
Tiembla la tierra con sus pasos. 
Vociferan, insultan a grandes voces.
No salgas, no contestes.
Tras las paredes aguardamos su ataque.
Ellos creen ser los dueños de la verdad, de la moral.
Cómo entender el amor si ninguno de ellos ha vivido
una pasión, o la libertad pura?
Ninguno se atrevió.
¿ Si no enloquecieron, si no se fugaron, si no  se mancharon.
El humo se filtra bajo la puerta.
Las llamas rodean todo.
Calcinados moriremos.
La muchedumbre camina con antorchas de fuego.
Se dirigen hacia tu lugar y el mío.
aquél paraje donde aprendimos la felicidad.

No temas, abrazada a tu pecho los  enfrentaremos.
Cuando las llamas crezcan , no gritaremos.
Moriremos despreciando sus leyes.
Inhiestos.

sábado, 16 de agosto de 2014

Me pongo en pie, caigo, tendida, escribo. 
Las palpitaciones ,una yegua desbocada en mi pecho.
Escribo recostada.
Con las manos temblorosas,  escribo.
Respirando el último hálito,
Escribo para espantar al terror.
Es la mejor arma para matar la soledad.
No voltees, no  detengas tu camino, ni sigas a la masa.
Guárdate, lee, escribe, canta, 
Se libre por sobre todo,
con tus delirios, tus traumas.
Sueña, vuela ,  sueña poemas  y corre por ellos.
No se te ocurre fingir menos mentir.
Caerás en el saco de las burguesas.

Del estiércol siempre sales podrida.

  1. "No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe... No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de si misma. No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos una que ame la poesía (esas son las más peligrosas). O que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música. No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y vertigue un inmenso horror por las injusticias. No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, jamás se regresa." 
Vivo tendida, el corazón en la boca.
Camino, me agito.
Quiero amar, me ahogo.
¿ Será acaso mi morir
o es tan solo  un mal pasajero?

Escribo poemas de amor.
aún  mi cielo se oscurezca,
el cuerpo tiemble,
se humedezca de sal
tan solo mover los dedos.
Escribo.
No quiero ver tu rostro otra vez.
Es tonto hablar de los hijos, la esposa,
cuando ambos ardíamos de deseo
a mil kilómetros de distancia. 
La pasión empalideció.

No quiero ver tu rostro otra vez.
Descubrí mil formas de  placer
en lecciones a larga distancia
entre carcajadas.
Se apagó el fuego.

Tus asuntos domésticos no me interesan.


Hubo un tiempo
Mi cuerpo ardía como una tea
al contemplarte
Eras el ídolo. 
Yo me inmolaba en sacrificios paganos,
en noches encendidas.

Hubo un tiempo.
Era mi piel, esclava de tu aliento,
de tus órdenes, de la locura
del placer. 

No nos conocimos nunca.


Una mujer añora tu aliento,
los pliegues de un cuerpo
que no conoció.

Una mujer ama sin ser amada.
Dobla sus extremidades,
desprende la piel 
que la habita.
Guarda sus huesos en un baúl.

Una mujer sueña lo imposible.
Doblada , desnuda, escondida,
anhela el día que abras el baúl.

Abrazada a tu pecho .
Me amarás con furor.
Cercado  por mi  aliento.

viernes, 15 de agosto de 2014

Arrojaron a la mujer de los muñones a los rieles del tren.
Su rostro herido, sus pocos huesos dañaban 
la sensibilidad de los importantes.
Fueron ellos quienes la devoraron.
¿ No  recuerdan acaso a la muchedumbre clamando, exigiendo 
bramando furiosa por sus denarios?
La mujer no es una víctima.
Nada robó.
Hueso menos, hueso más.
Vive serena a las afueras de la ciudad.
Una mujer se cobija a las afueras de la ciudad.
Tiene muñones en vez de extremidades.
Tan solo le quedan unos cuantos huesos.
Su rostro horadado.
La gente la repudia.

Ella vive feliz en sus dominios. 
Cargo sobre mis muñones los restos de mi cadáver.
No quedó ni un trozo de piel que me cubra.
 La muchedumbre me arrebató la forma humana.
Los vecinos huyen despavoridos.
No me interesa el qué dirán .
Así viviré más tranquila.
Una muchedumbre rodea mi casa.
Ellos gritan mi nombre.
Reclaman algo , dicen les debo
No tengo nada, respondo por la ventana.

La muchedumbre crece.
Ellos claman, ellos gritan , ellos exigen.
Un ruido ensordecedor invade mi casa.
Corro al tejado , me arrojo al vacío.

Ellos gritan mi nombre, claman, exigen.
Mi cadáver yace sobre la muchedumbre.
Ellos despedazan cada extremidad, las falanges de mis manos.
Degollan mi cabeza, beben mi sangre con fervor. 
Una vez hastiados, parten con el botín a sus casas.

Poca cosa quedó de mí.
Vuela Ave, hacia donde el viento te lleve.
Escucha solo la voz de tu alma,
palpita con ella.
Vibra, vive, escribe, protesta, clama.
Dueña de tus cielos.
Ave libertaria, eres tú, Poeta.
Escucha de lejos los cantos de sirenas.
Sus promesas son falsas.
Envuelven tu cuello con collares. 
Te quitan el cielo. 
Yo era la reina de mis noches.
Nadie reía más alto que yo,
la libertad era mi pendón.

Hoy cumplo cadena perpetua.
¿ Acaso no te advirtieron?
No voltees , no mires, no respondas.
Ellos vienen por ti.
Quieren tu aire,  tu cielo estrellado,
tus dones más preciados.
No vuelvas sobre tus pasos.
Desaparece de la faz de la tierra.

¿ Acaso no te advirtieron?

jueves, 14 de agosto de 2014

No escuches jamás el coro dulzón de los burgueses.
Ni vuelvas la vista ,si te llaman
Jamás creas en aquello que prometen.
Un paso en falso.
Mañana caminarás con un collar de perlas
ceñido a tu cuello.
para atar tus noches.
Te llamarán señora.
Medirán tu tiempo.
Hablarás como ellos.


No escuches jamás el coro dulzón de los burgueses.


Acaso nadie te advirtió ,   
de los agudos o de  los graves de la burguesía?
Tú nunca deseaste un lecho de algodón.
Ni por asomo anhelaste una capa.
Hoy lloras por el encierro,
la asfixia  
de la vaina de guisantes
que te envuelve.
Tendida entre los guisantes no puedo acariciar los pliegues de tu cuerpo.
Besar tu rostro amado.
Cómo diablos se me ocurrió hacer caso a falsas promesas
si solo deseaba un poco de paz.?
Vivo en una vaina de lecho blanco, 
sin aire ni luz.
Escaparé , tomaré el aire del mundo.
Saborearé  la libertad añorada.

Tendida en el suelo,
recibo el alba.
La agitación no cesa.
Los temblores,
Tiemblo, acezo. transpiro.
El corazón late a mil por hora.
Pierdo el cabello de a pocos.
La enfermedad se coló otra vez
por un poro cualquiera.
Apresada en sus garras, 
sin energías para combatir.
El cuerpo me pide descanso.
Un sueño denso me envuelve,
me aparta del brillo de  la vida.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Si yo no hubiera oído los dulces cantos de sirena,
aquellos  que prometían  sueños serenos,  paz eterna,
no estaría luchando ahora por huir
por  la boca de la ballena blanca.

Acaso no intuías,
no sospechabas que las promesas de  placer,
te atan por siempre , sin escapatoria?
Discuto, peleo,  me voy a las manos con aquellos guisantes,
- se supone son mis hermanos -
La convivencia es insoportable.
Apretados todos, respiro apenas.
En qué mal momento me sedujo la vaina.
Me ofreció una vida en paz.
No resisto vivir sin aire.

Clamo a gritos, clamo por mi libertad,
mientras corro por las calles, 
Me escondo tras las puertas de las iglesias,
bajo las torres con las palomas,
en las cúpulas , al lado de los santos,
me escondo.
Soy una mujer envuelta en una vaina.
Respiro apenas, 
Qué castigo purgo ?
Quien dobló mis piernas,
el cuello.
Quién las introdujo? Rasgo la vaina con las uñas.
Uñas de matar , las mías
Abro un pliegue,
salto como un resorte.
Caigo a la calle ,
Corro desesperada. 
Aúllo , clamo ayuda.

Nadie responde.



lunes, 11 de agosto de 2014

Una mujer recostada en una vaina
acurrucada entre guisantes, redondos,
verdes igual que ella.
Amanecí desnuda, perlada de sudor.
El  cuerpo  húmedo , salado, tiritaba.
Una llaga abierta era mi garganta.
A duras penas, me puse en pie.
Caí redonda al suelo.
Postrada, sin fuerzas, clamé por ayuda.
Aguardé largas horas.
Nadie acudió.

Amanecí desnuda, perlada de sudor.
A duras penas , me puse en pie.
Tapié las puertas, las ventanas.
Postrada, los párpados cerrados.
Ya no clamo por ayuda.

No aguardo ya a nadie.

Mi cuerpo tiembla, se sacude.
Son espasmos  leves como de una infección aguda.
Temblores fino, por las mañanas.
No escribo correctamente.
Son convulsiones, verdaderas sacudidas
de huesos , músculos, por las noches.
Asustan a mi marido.
Yo no soy consiente de nada.
 EXHORCISO en cada convulsión,
recuerdos oscuros.

  • El  alba me recibe serena, aliviada.



Tres noches más ,  
terminaré de expulsar la oscuridad de mis días.
Hubo un tiempo
Mi cuerpo ardía en brasas.
Llamas altas consumían mi cuerpo.
Bramaba de dolor.
Incapaz de huir.

Hubo un tiempo
Mi cuerpo des hollado
picoteado por las aves.
Bramaba de dolor.
Incapaz de huir.

Hubo un tiempo 
A duras penas, escapé.
La piel en carne viva renació.
No sufrí más.

Escribo poemas de amor.

sábado, 9 de agosto de 2014

Una mujer vive dentro de una  vaina de guisantes.
Araña la cobertura de la vaina , la rasga.
salta ágil ,
Desnuda, lava su cuerpo del color verde de la vaina.
Desata la larga cabellera salvaje.
Corre, huye desesperada .  
Teme ser poseída por la vaina nuevamente
Volver a ser  guisante.
Una más entre ellos.
Presa.
Muda.
Verde.

viernes, 8 de agosto de 2014

Me gusta cabalgar , la cabellera al viento , rasante sobre la grupa alada de mi yegua.
Ella  es maga , domina las arenas del desierto , las dunas , sin trastrabillar un paso. 
Cuando son  montes  nadie la gana al  trepar grácil y ágil. 
No le teme al mar, ni a ningún molusco de la playa.
Vuela como un haz blanco  de luz por caminos , rutas inexploradas.
Ella  conoce cada bosque, cada laguna  , coya o playa  porque es mágica.
Por ello, me dejo guiar  confiada al galope veloz de mi yegua blanca, que de tan blanca es azul.
Sería tan lindo pasear  con mi yegua sin rumbo ni horarios.
Libres, apeada sobre su grupa , cabalgar hacia bosques , planicies, lagos.
Mojar mi rostro en un arroyo de aguas heladas, un  puquial que baja de las montañas para saciar mi sed.
Bañarme desnuda en algún lago perdido de las rutas de los turistas.
Mi yegua blanca, que de tan blanca es azul, es Maga.
Conoce sitios, lares, bosques vírgenes como aquél de los pinos, tan magnífico como secreto.
Solo la yegua sabe. Ella interpreta el silbido  de las ramas de los árboles.
El maizal ,cuando lo mece el viento y es marea ondulante de amarillos y mostaza.
Yo la miro a los ojos. Sé cuando me invita a cabalgar por lares de ensueño. Sé cuando no desea apartarse de la manada. 

Ensillo a la yegua blanca, que de tan blanca es azul.
Esta mañana soleada es propicia para galopar sin rumbo. 
Perdernos lejos de la comarca, olvidar el castigo del frío,
, las carreras,  los potros , el abrevadero. La doma de caballos es la tarea más ardua. Y hoy tengo ganas de disfrutar de un paseo por tierras desconocidas.
Apeada a su grupa , la dejo galopar a su aire. Tras horas,
ingresamos a una ruta desconocida.  Es  un sendero arbolado,  tan estrecho, que debo doblar mi cabeza.
Son arbustos de una fragancia intensa a un árbol que no crece por esta comarca.
El sendero se abre y nos topamos con un maravilloso  bosque de pinos, altos, salvajes, que el hombre no debe conocer.
Si descubriera estos hermosos pinos salvajes, los talarían , en poco tiempo desaparecerían.
Cómo conoce mi yegua blanca, lugares tan hermosos? No lo sé , pero gozamos  de la música de los pinos al viento. De su fragancia intensa.
El bosque es oscuro, la cantidad de árboles altos, no permite pasar la luz del sol.
Me tiendo a descansar en un claro .
Embriagada del perfume de los pinos, duermo largo tiempo. 
Despierto, mi fiel yegua blanca ha velado mi sueño. Ha bebido agua de un arroyo, me guía con la cabeza
hacia él.
Es tan hermoso el bosque , que podríamos permanecer toda la vida en él.
Vuelvo a mi realidad, a continuar mis tareas con los demás caballos.
Gateo al ras del suelo.
Me tiendo un rato. 
Quisiera ser un insecto.
Guardarme en una madriguera,
donde nunca llueve,
el silencio es absoluto.

Espero al sol , ardiendo en mis venas.
Coloco una por una  mis extremidades,
dobladas en un baúl.
Camino. 
Cambio la piel tiznada, 
por una piel lozana.
Sonrío.
Corro al viento , 
CORRO  VELOZ,
como antes
 de la maldición del invierno.

Resbalo de la cama al suelo.
Trato de ponerme en pie.
Caigo nuevamente.
Gateo.
Las fuerzas, las ganas no alcanzan para levantarme.
Quedo tendida en el suelo.
Escudriño la llovizna tras la ventana.
¿ Maldito invierno cuando partirás?
Cuándo vuelve el amor a incendiar mi cuerpo?
A sentirme viva, a reír?

miércoles, 6 de agosto de 2014

No camino, no me  pongo en pie.
Me levanto, me desplomo, 
repito la acción.
Es inútil.
Vence el peso de  mayor ,
que cualquier fuerza humana:
Es el saco de sueños dormidos,
hechos piedras volcánicas,
que habitan mi cuerpo.
Despierto de un sueño pesado.
Soñé con bandadas de aves de rapiña.
Miro  hacia la ventana.
Unos puntos negros
se acercan hacia mi casa.
Escucho el aleteo ,
saco un arma de mi cajón.
Apunto.
Una a una caen a mi jardín.
Por hoy dormiré tranquila .

El  horror vendrá por mi 
tarde o temprano.

No existe escapatoria .

martes, 5 de agosto de 2014

En tinieblas , bajo al establo. 
Siento una gran ilusión  en el pecho por salir a cabalgar a mi yegua blanca, que de tan blanca es azul, luego de semanas de lluvia.
Sé que mi yegua ama a la aurora . Los rayos de mil colores en el cielo.
la claridad del cielo, la libertad.
La ensillo veloz , me apeo a su grupa y cabalgamos como alma que se lleva el diablo.
Ella me guiará hacia dónde le plazca. 
No entrenaremos pues el frío húmedo podría dañar sus patas. 
Galopamos felices al mar dorado de espigas de trigo.
 a las cumbres azules,   al mar.
Donde ella emprenda el galope loco ,  hacia allí galoparemos.
Aún la  llovizna  traicionera convierta en lodo resbaladizo,
trotaremos a descubrir nuevos campos de mil colores.
La hermosa yegua blanca, que de tan blanca es azul,
su ama orgullosa ,apeada a su grupa , 
humedecida por la llovizna.
He de regalar un sol que vista de cielos
tu sonrisa.
Alumbre tus tardes adoloridas
Una tarde entera   de ensueños,
de potros y yeguas,
brincando, saltando,
cabalgando  como antes , 
cuando los días eran azules.


Ningún tormento hería tus rodillas.

lunes, 4 de agosto de 2014

Mi linda yegua blanca baila alrededor mío.
En dos patas, saluda, relincha feliz a la aurora.
Nos espera un día soleado .
Me apeo a su grupa , salimos en pos de aventuras.
Qué caminos nuevos descubriremos,
henchido  el pecho , lustrosa la piel,
La yegua blanca cabalga con garbo sininigual.
Todos nos miran al pasar.
Los curiosos me siguen como en  una procesión.
Todos quieren contemplar mi pecho florecido de mil colores.
Era una llaga , les digo , 
La ocultaba por pudor,
día a día crecía sin control.  
Ellos no me creen.
Piensan, es una mentira.
No importa.
Solo yo conozco el horror,
El espanto ,
de ocultar una llaga oscura en el  pecho.
Crecieron flores en la llaga que guardo en mi pecho.
Tulipanes añiles, margaritas de corazón amarillo, rosas rojas,
y girasoles altos.
Camino rodeada de pájaros, de todos los tamaños.
Hermosa compañía la mía, 
Ya  no temo a los curiosos.
 Ahora exhibo  orgullosa mi pecho florecido.

domingo, 3 de agosto de 2014

A pesar de los mordiscos de la gente, de los animales 
e insectos,
 mi pecho,
luce aún  florecido.
Por cada flor arrancada , 
nacen dos de mil colores.
Guardo una llaga en el pecho.
Anoche crecieron más flores.
Ya no es una llaga,
es un jardín hermoso 
en medio del pecho.

No le cuentes a nadie.
Los  curiosos se volcarán sobre
mi jardín.
Arrancarán flor por flor 
hasta que  solo quede la llaga
en medio del pecho.

La gente es torpe con la belleza.
No saben de delicadezas.

Guardo una llaga en medio  del pecho.
No se lo cuentes a nadie.
La  gente odia las heridas, los  dolores.

La llaga  en medio del pecho amaneció florecida.
Tulipanes añiles, rosas rojas, y margaritas blancas
crecieron  por la noche.

Guardo una llaga florida en medio del pecho.
No se lo cuentes a nadie.
La gente querrá arrancar las flores.

Solo tú y yo disfrutamos de la belleza de mis flores,
en  medio  del pecho.

sábado, 2 de agosto de 2014

Guardo una llaga en mi pecho.
Nadie la ve,
está escondida,
tapada con trapos.

Guardo una llaga en mi pecho
La llaga crece , 
horada la piel,
alcanza mis huesos.

Guardo una llaga en mi pecho.
Cada día la reviso,
la mido, 
compruebo el deterioro.

Todo  mi pecho  es una llaga 
Nadie la ve,
está escondida,
tapada con trapos.

Pronto avanzará hacia el cuello, los brazos.
Mi cuerpo entero será una llaga.
Regálame un sol,
destellante, cegador.
que espante mis temores,
 que viven en cada poro de mi piel.

Derrama un haz de luz sobre mi rostro
que guíe mis ojos en las noches.
Engañe a las pesadillas.

Un sol cegador,  la luz, tu sonrisa, una ilusión.
Armas poderosas contra el horror,
que se filtra bajo mi puerta.

viernes, 1 de agosto de 2014


No hablo.
Camino poco.
Olvidé reír 
no sueño.
Apenas respiro.
Deseo, eso sí, 
diluirme en un pantano,
profundo, viscoso, pesado,
donde ,
nadie pueda verme,
ni pregunten nada.
Hasta los primeros rayos de sol.