Vistas de página en total

viernes, 6 de febrero de 2015

Mis heridas se guardan  celosas de los ojos ajenos.
De cuando en vez, reviso si han sanado
o si se crecieron.
y  son profundos hoyos
que merecen atención.  
Las  heridas graves las guardo en el alma.
De cuando en vez, retiro el corazón del pecho,
suturo las heridas y las guardo nuevamente.
Es un rito solitario .
Nadie conoce de mis heridas.
Son secretas y antiguas.

Las gané en justas y batallas encarnizadas.
Son mis trofeos de guerra.


No hay comentarios: