Me escondo tras matorrales
selva de follaje
a embriagarme de fragancias,
y olvidar por un rato,
que mis días tienen rejas,
mar con orilla
concreto armado es
y horarios sin puertas
todo muy lindo,
lujoso, plenty
ellos sonríen
impecables , inodoros,
nadie se despeina,
ascéticos
donde mierda aprendió esta gente
a sonreír cinco estrellas.
si todos estamos mal de salud,
pero bien puestos.
de marca.
Yo pienso , no mentira,
no pienso nada,
siento pánico
terror
veo cerca la daga en mi cuello,
como el ojo de dios
me sigue los pasos.
No hay reposo para el guerrero,
digo, la guerrera
mil quinientas veces
amenazada
aterrorizada
en clínica blanca,
con olor a mar
y perfume 500 grados.
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