Aquí está el chino,
siempre lo encuentro
en cualquier sitio de curar.
Malo el chino,
explotador de mujeres,
proxeneta dueño de todos burdeles
de este país.
Acaso no se da cuenta
que lo odio con los ojos
mi boca se achica
para apretar la lisura
entre mis labios.
Y matarlo con mis
dos piernas de matar.
Cierro los ojos
así como tu apellido impronunciable
es tu maldad
y tu riqueza
esa cadena de prostíbulos,
sucia fábrica de humanas,
sin sueños,
Te paseas orondo,
de dinero fácil de la sangre ajena,
aquellas miles no son ni serán
sino lágrimas, dolor
humillación
sudor,
tristeza,
Malnacido
Hijo de Puta
Shimabukuru
me salió tu nombre
Te mataré
una noche
como hoy oscura
y haré justicia,
NO SERAS MAS.
No hay comentarios:
Publicar un comentario