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miércoles, 13 de abril de 2016

Era yo muy joven ,
cuando tatuaste tu nombre en mi piel.
Tenía los pechos en primavera,
dos niños rubios y te creí.
Esperé en vano bajo la llovizna
 noche de nuestra fuga.
Perdí mi familia, mi nombre,
aprendí desde entonces
la palabra coraje.
Sin embargo, los días del amor
quedaron perennizados en el dibujo.
Cada vez que quedo sola,
apareces.
Eres la sombra del primer amante,
aquél que no se olvida,
la palabra felicidad lleva tu nombre.
A pesar de todo.
Qué será de tu vida, no sé, no interesa.
Apareces, estás pegado a mi cuerpo
eres el tatuaje con tu nombre en mi piel.

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