Acaso tu mirada no es mi sonrisa
tus dolores , mis heridas
Seré tus brazos fuertes, brazos de obrera,
para levantarte
brazos de campesina
si caes
como ayer noche.
Soy tu esposa,
te amo y mi coraje es lección
aprendida de tu propia vida.
Mis piernas corren raudas a tu grito de auxilio.
quien mejor que yo para aliviar
ese dolor que es mi pesar?
Somos dos almas fundidas en una.
Dos locos que vagaron por la vida
para encontrarse y conocer la felicidad.
Esa ternura tuya,
me engries como una niña
Ante tus ojos,
soy la más bella
y quien soy yo
para contrariar
a mi esposo?
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martes, 30 de abril de 2013
lunes, 29 de abril de 2013
Conozco un poeta hermoso,
amigo, cómplice, confidente.
Estrellas, luciérnagas, sol , azul del cielo,
como convencerlo de su talento inmenso,
tatuar acaso su piel con la palabra artista?
Cree en tu talento,
pues tus versos son arte puro,
tienen el sabor salado de tus montes,
olor a chubasco en día de fiesta.
y de los mares, la brisa.
Si tu sangre bulle y desvives por escribir.
Hierves y son tus poemas mejores.
Esta tu piel en carne viva y arrojas palabras de fuego
Ardes , y viertes tus versos en imágenes
breves, perfectas, envolventes,
Entonces
Eres Poeta.
de sangre e instinto.
de rabia y rebeldía.
de ternura y bravura
Poeta grande
Poeta es tu sino.
Sigue tu senda,
échate el alma a la espalda
Escribe.
amigo, cómplice, confidente.
Estrellas, luciérnagas, sol , azul del cielo,
como convencerlo de su talento inmenso,
tatuar acaso su piel con la palabra artista?
Cree en tu talento,
pues tus versos son arte puro,
tienen el sabor salado de tus montes,
olor a chubasco en día de fiesta.
y de los mares, la brisa.
Si tu sangre bulle y desvives por escribir.
Hierves y son tus poemas mejores.
Esta tu piel en carne viva y arrojas palabras de fuego
Ardes , y viertes tus versos en imágenes
breves, perfectas, envolventes,
Entonces
Eres Poeta.
de sangre e instinto.
de rabia y rebeldía.
de ternura y bravura
Poeta grande
Poeta es tu sino.
Sigue tu senda,
échate el alma a la espalda
Escribe.
Tiendo el largo de mi cuerpo
sobre la arena tibia.
Los últimos rayos del verano
luminan el mar.
Ese mar tan cerca de Lima
y que no miramos nunca.
La gente pretenciosa
viaja largas horas hasta un balneario,
donde el mar es bravo y su espuma, oscura.
Sencilla y solitaria, como yo misma,
ya nadie visita la playa en otoño.
La marea mansa,
sus olas diminutas mueren en la orilla,
espuma blanca
besan mis pies,
permito que bañen mi torso,
lleguen hasta el cuello,
Yo innerte,
disfruto la caricia salada del mar.
Corre el viento y es hora de partir.
Regreso a la carrera, mi cabellera al viento
perfumada de brisa.
Una lágrima escapa, la espuma blanca
me recuerda la sonrisa de Sofía .
Ya vendran tiempos mejores,
me consuelo,
y absorta miro su fotografía.
Debo caminar , el alma en un puño.
sobre la arena tibia.
Los últimos rayos del verano
luminan el mar.
Ese mar tan cerca de Lima
y que no miramos nunca.
La gente pretenciosa
viaja largas horas hasta un balneario,
donde el mar es bravo y su espuma, oscura.
Sencilla y solitaria, como yo misma,
ya nadie visita la playa en otoño.
La marea mansa,
sus olas diminutas mueren en la orilla,
espuma blanca
besan mis pies,
permito que bañen mi torso,
lleguen hasta el cuello,
Yo innerte,
disfruto la caricia salada del mar.
Corre el viento y es hora de partir.
Regreso a la carrera, mi cabellera al viento
perfumada de brisa.
Una lágrima escapa, la espuma blanca
me recuerda la sonrisa de Sofía .
Ya vendran tiempos mejores,
me consuelo,
y absorta miro su fotografía.
Debo caminar , el alma en un puño.
A Juanita Tan,
Nadie pudo jamás amarrarte a una hamaca a tejer y bordar.
A esperar la llegada del novio, como las mujeres de tu época.
Tus ojos miraban mucho más lejos.
Hacia lontananza de los colores tierra de tu tierra.
Sentías en carne propia el dolor, la injusticia de aquellos
desposeídos.
Te vestiste de rebeldía y saliste al mundo a a batallar.
Ay Juanita, quien diría que criaste 6 hijos
amamantaste a tu única niña
tras las rejas de una cárcel sucia .
Una cárcel que no rindió tu rebeldía
Tu espíritu volaba más alto que el encierro,
la soledad y el hambre.
Juanita, tu vida no debió ser fácil pero tú eras de acero.
Un ave de hierro con alma dulce.
Visitabas las cárceles y a tus presos,
con la generosidad de una grande.
Tu pasión por tus ideles te sostenian.
Ave de hierro, alma dulce, labraste tu destino según tus ideales.
Mi respeto, mi emocionado homenaje a la mujer luchadora,
solidaria. por sobretodo consecuente y alegre.
Trás de ti , una estela de mujeres te admiran y sueñan tus sueños.
Ahora estarás en el cielo conspirando para hacerlo más justo.
Bailando como te gustaba, laborando incesante.
Adios, Revolucionaria, ave de acero.
Hasta las estrellas se inclinan a tu paso en tu viaje final.
Nadie pudo jamás amarrarte a una hamaca a tejer y bordar.
A esperar la llegada del novio, como las mujeres de tu época.
Tus ojos miraban mucho más lejos.
Hacia lontananza de los colores tierra de tu tierra.
Sentías en carne propia el dolor, la injusticia de aquellos
desposeídos.
Te vestiste de rebeldía y saliste al mundo a a batallar.
Ay Juanita, quien diría que criaste 6 hijos
amamantaste a tu única niña
tras las rejas de una cárcel sucia .
Una cárcel que no rindió tu rebeldía
Tu espíritu volaba más alto que el encierro,
la soledad y el hambre.
Juanita, tu vida no debió ser fácil pero tú eras de acero.
Un ave de hierro con alma dulce.
Visitabas las cárceles y a tus presos,
con la generosidad de una grande.
Tu pasión por tus ideles te sostenian.
Ave de hierro, alma dulce, labraste tu destino según tus ideales.
Mi respeto, mi emocionado homenaje a la mujer luchadora,
solidaria. por sobretodo consecuente y alegre.
Trás de ti , una estela de mujeres te admiran y sueñan tus sueños.
Ahora estarás en el cielo conspirando para hacerlo más justo.
Bailando como te gustaba, laborando incesante.
Adios, Revolucionaria, ave de acero.
Hasta las estrellas se inclinan a tu paso en tu viaje final.
Lima envuelta en niebla.
Húmeda niebla de otoño,
Otoño devorador de colores,
y el cielo,
pobre cielo,
no sabe llover sino llorar
finas gotas sobre mi ciudad.
Dónde el sol rabioso,
el azul del celaje
y las flores?
A pesar del paisaje desolador,
mi alma canta.
La fiebre ni el clima
mataran mi espírítu.
no queda tiempo para morir.
Escribir entre la nebulosa
ahuyenta a los enemigos.
Escribo y exhorciso.
Escribir salva y sana.
Soy viva pues escribo.
Entre la densa capa de nubes
brilan tus ojos
como luz de sol.
Húmeda niebla de otoño,
Otoño devorador de colores,
y el cielo,
pobre cielo,
no sabe llover sino llorar
finas gotas sobre mi ciudad.
Dónde el sol rabioso,
el azul del celaje
y las flores?
A pesar del paisaje desolador,
mi alma canta.
La fiebre ni el clima
mataran mi espírítu.
no queda tiempo para morir.
Escribir entre la nebulosa
ahuyenta a los enemigos.
Escribo y exhorciso.
Escribir salva y sana.
Soy viva pues escribo.
Entre la densa capa de nubes
brilan tus ojos
como luz de sol.
domingo, 28 de abril de 2013
Quisiera ser un río,
surcar el largo de tu cuerpo,
retozar feliz sobre tu piel.
Reflejar en mis aguas
tu rostro de macho
la ternura de tu sonrisa.
Son mis aguas,
nieve derretida,
de los picos,
recorren
cada accidente,
valles y montes
en su camino
insondable del mar.
Sumérgete en mi marea,
Nada en ella pues soy pacífica
ora, tempestuosa.
Atrévete a descubrir mi fondo
descubre el cofre de mis tesoros.
No desmayes.
No te rindas
que las joyas
son para valientes.
Preciosas y frágiles
como diamantes
es mi alma clara.
La ganaste por ser el sol
alegre de cada día.
surcar el largo de tu cuerpo,
retozar feliz sobre tu piel.
Reflejar en mis aguas
tu rostro de macho
la ternura de tu sonrisa.
Son mis aguas,
nieve derretida,
de los picos,
recorren
cada accidente,
valles y montes
en su camino
insondable del mar.
Sumérgete en mi marea,
Nada en ella pues soy pacífica
ora, tempestuosa.
Atrévete a descubrir mi fondo
descubre el cofre de mis tesoros.
No desmayes.
No te rindas
que las joyas
son para valientes.
Preciosas y frágiles
como diamantes
es mi alma clara.
La ganaste por ser el sol
alegre de cada día.
Tendida sobre la arena tibia,
cierro los ojos para no pensar,
solo sentir
las olas mansas besando mis pies,
el calor dorando mi cuerpo,
una gota de agua cae entre mis piernas,
la brisa marina refrescando mi rostro
despeinando mi cabellera
una sensación de felicidad me embarga.
No existe un lugar más solitario que la playa en otoño.
Puedo estar al sol, desnuda.
Sentir poco a poco revivir cada parte de mi cuerpo
Relajada, siento los poros de mi piel
abriendose
como una rosa.
echo fuera el brassier y la dulce sensación
de mis manos abarcando mis pechos
me humedece.
Mis ojos entrecerrados
exploro con dedos tibios
mi sexo ardiente.
Escucho voces de niños ,
es el filo del mediodia.
Aprovecho mis últimos instantes
y corro desnuda al mar.
El agua fría apacigua mis ansias.
De regreso a casa,
seguiré explorando mi piel.
Fresca vuelvo a casa
cierro los ojos para no pensar,
solo sentir
las olas mansas besando mis pies,
el calor dorando mi cuerpo,
una gota de agua cae entre mis piernas,
la brisa marina refrescando mi rostro
despeinando mi cabellera
una sensación de felicidad me embarga.
No existe un lugar más solitario que la playa en otoño.
Puedo estar al sol, desnuda.
Sentir poco a poco revivir cada parte de mi cuerpo
Relajada, siento los poros de mi piel
abriendose
como una rosa.
echo fuera el brassier y la dulce sensación
de mis manos abarcando mis pechos
me humedece.
Mis ojos entrecerrados
exploro con dedos tibios
mi sexo ardiente.
Escucho voces de niños ,
es el filo del mediodia.
Aprovecho mis últimos instantes
y corro desnuda al mar.
El agua fría apacigua mis ansias.
De regreso a casa,
seguiré explorando mi piel.
Fresca vuelvo a casa
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