A veces amanezco gata, desamparada , frágil.
Torturada por voces que martillan mi mente
Los cuervos malvados graznan en el oído
Y protejo mis poemas de sus picos.
Otros días, soy una leona fiera
Afronto la noche/día con valor
Poderosa declaro como propio el territorio.
Lo recorro como una reina a trancos largos.
Nunca sé cuando amaneceré gata.
O leona, de erguido caminar.
Solo ruego no aparezcan más los cuervos.
Cuando los divise, me llevaran una casa sin puertas.
Por un buen tiempo.
Vistas de página en total
miércoles, 14 de noviembre de 2012
martes, 13 de noviembre de 2012
Soy la mujer que yace desnuda
en un cuarto de hotel.
Casada sin sexo, desando otro amor .
Aguardo por un amante que tarda.
Por fin abre la puerta y se disculpa.
No soy de reproches y sonrío.
Asalto el cuerpo deseado, sin más.
Recorro tu espalda a besos.
El pecho ancho es, por hoy , todo mío .
Lo he deseado en mis raptos de locura
Cuerda lo he imaginado intensamente.
Me tiendo y besas mi sexo con maestría
Las caderas se mueven cadenciosas.
Adoro tu sexo en una ceremonia profana
Tus manos contienen mis senos duros
Temblorosa pido me penetres.
Te divierte saberme tuya,
Me posees , al fin con tu lanza
Penetras en la oscuridad de mi vagina
Húmeda, colmada , plena.
Y cabalgamos ardientes al unísono
Sinfonía de gemidos
baile frenético de cuerpos ardientes
en ritmo inscensante
imparable, gozoso
Hasta llegar juntos hacia las estrellas.
Gritando de placer
Como los amantes
que siempre se desearon
desde el tiempo y la distancia.
Siempre.
en un cuarto de hotel.
Casada sin sexo, desando otro amor .
Aguardo por un amante que tarda.
Por fin abre la puerta y se disculpa.
No soy de reproches y sonrío.
Asalto el cuerpo deseado, sin más.
Recorro tu espalda a besos.
El pecho ancho es, por hoy , todo mío .
Lo he deseado en mis raptos de locura
Cuerda lo he imaginado intensamente.
Me tiendo y besas mi sexo con maestría
Las caderas se mueven cadenciosas.
Adoro tu sexo en una ceremonia profana
Tus manos contienen mis senos duros
Temblorosa pido me penetres.
Te divierte saberme tuya,
Me posees , al fin con tu lanza
Penetras en la oscuridad de mi vagina
Húmeda, colmada , plena.
Y cabalgamos ardientes al unísono
Sinfonía de gemidos
baile frenético de cuerpos ardientes
en ritmo inscensante
imparable, gozoso
Hasta llegar juntos hacia las estrellas.
Gritando de placer
Como los amantes
que siempre se desearon
desde el tiempo y la distancia.
Siempre.
Soy la mujer que se enfrenta al día/noche desarmada.
A veces, voces de espanto atormentan mi mente.
Regañan, gritan lisuras , rien por gusto.
Otros días, como hoy, es silencio y soledad
como son las madrugadas serenas.
Los trinos de los pájaros cantan tonadas de amor
Y puedo olor la fragancia de los árboles.
Se hace la luz y celebro la vida
A lo lejos, el aletear furioso de los cuervos.
Escondo mis poemas de las odiosas criaturas.
Mañana saldré armada de una honda y piedras.
Apuntaré y uno a uno caerá como manchas negras .
sobre el pavimento,
Sin poder alguno los pisaré hasta su muerte.
No canto victoria.
Los cuervos regresan a su antojo.
A veces, voces de espanto atormentan mi mente.
Regañan, gritan lisuras , rien por gusto.
Otros días, como hoy, es silencio y soledad
como son las madrugadas serenas.
Los trinos de los pájaros cantan tonadas de amor
Y puedo olor la fragancia de los árboles.
Se hace la luz y celebro la vida
A lo lejos, el aletear furioso de los cuervos.
Escondo mis poemas de las odiosas criaturas.
Mañana saldré armada de una honda y piedras.
Apuntaré y uno a uno caerá como manchas negras .
sobre el pavimento,
Sin poder alguno los pisaré hasta su muerte.
No canto victoria.
Los cuervos regresan a su antojo.
lunes, 12 de noviembre de 2012
Soy la mujer desnuda
que aguarda solitaria
la llegada de un amante
en un telo de
mala muerte
en Lince.
Revisa en el espejo
cada pliegue
de su piel madura
Sonríe satisfecha
Se sabe bien conservada
Peina su cabellera.
Se perfuma nuevamente.
Luce menor a la edad
que confiesa.
Corre el reloj
Son 15 minutos de retraso
Con estos jovencitos
nunca se sabe.
Pero los perdona
ama su piel
joven y limpia
con olor a jabón
de casa de familia.
Transcurre el tiempo
lento como un caracol
Abren la puerta.
Es el muchacho apurado
Siempre estás corriendo
pero no le reprocho nada.
Es en estos momentos
la mujer dulce trastoca
en bestia hambrienta.
Lo fornica mil veces.
hasta el extravío
de la conciencia
Devoro sus extremidades
de a poquitos
saboreo lentamente,
besando cada parte
la piel
que lastimo
con los dientes.
Es solo una masa informe
No importa
Queda partido sobre el suelo.
en un charco de sangre negra
Marcho a casa
Satisfecha.
.
que aguarda solitaria
la llegada de un amante
en un telo de
mala muerte
en Lince.
Revisa en el espejo
cada pliegue
de su piel madura
Sonríe satisfecha
Se sabe bien conservada
Peina su cabellera.
Se perfuma nuevamente.
Luce menor a la edad
que confiesa.
Corre el reloj
Son 15 minutos de retraso
Con estos jovencitos
nunca se sabe.
Pero los perdona
ama su piel
joven y limpia
con olor a jabón
de casa de familia.
Transcurre el tiempo
lento como un caracol
Abren la puerta.
Es el muchacho apurado
Siempre estás corriendo
pero no le reprocho nada.
Es en estos momentos
la mujer dulce trastoca
en bestia hambrienta.
Lo fornica mil veces.
hasta el extravío
de la conciencia
Devoro sus extremidades
de a poquitos
saboreo lentamente,
besando cada parte
la piel
que lastimo
con los dientes.
Es solo una masa informe
No importa
Queda partido sobre el suelo.
en un charco de sangre negra
Marcho a casa
Satisfecha.
.
Soy la mujer casada.
que se mira en el espejo
en un telo de Lince
La que ha esperado toda la vida
un amor ardiente
Y que no se atrevió.
En el momento
Se echo atrás
Y no quiso
mostrar
su cuerpo
hinchado y
gordo.
Aquella que
por verguenza
te perdió
Ahora lamenta
su cobardía
su estúpida
vanidad y
Sigue deseando
Solo que no sabe
Si tú aún
aún
deseas
como entonces
cuando las noches
eran estrellas fulgurantes
sobre un cielo de verano.
Acaso sí
Acaso permaneceré sola.
Regreso a casa
con la cola
entre las piernas
Derrotada.
que se mira en el espejo
en un telo de Lince
La que ha esperado toda la vida
un amor ardiente
Y que no se atrevió.
En el momento
Se echo atrás
Y no quiso
mostrar
su cuerpo
hinchado y
gordo.
Aquella que
por verguenza
te perdió
Ahora lamenta
su cobardía
su estúpida
vanidad y
Sigue deseando
Solo que no sabe
Si tú aún
aún
deseas
como entonces
cuando las noches
eran estrellas fulgurantes
sobre un cielo de verano.
Acaso sí
Acaso permaneceré sola.
Regreso a casa
con la cola
entre las piernas
Derrotada.
Escuchas los gritos retumbando la madrugada?
Vienen de lejos y los escucho en mi oído.
Ordenan , reprochan, conversan, ríen de la nada
No sé quienes son pero su eco resuena muy alto
Acaso tú no oyes sus voces broncas?
Me aterra pensar que son fantasías negras .
Cuervos que me visitan cada cierto tiempo.
Devoran mis poemas y quedo sola
Completamente sola en una casa extraña.
Vienen de lejos y los escucho en mi oído.
Ordenan , reprochan, conversan, ríen de la nada
No sé quienes son pero su eco resuena muy alto
Acaso tú no oyes sus voces broncas?
Me aterra pensar que son fantasías negras .
Cuervos que me visitan cada cierto tiempo.
Devoran mis poemas y quedo sola
Completamente sola en una casa extraña.
domingo, 11 de noviembre de 2012
Dime qué hacer cuando la noche corree mis entrañas y
aparecen ante mis ojos los espantos de la angustia.
Esa malvada compañera que aparece sin invitación.
Aquella que acompaña mis días desde niña.
que come de a poquitos mi estómago.
Grito para ahuyentar el demonio de la locura
Salgo a mitad de la noche a correr como una posesa.
Debo acallar , matar , olvidar el dolor.
Y corro sin cesar hasta que el día estalla ante mis ojos.
El milagro del amanecer alivia mi herida
Maldita enfermedad que llega con el verano.
Maldita mil veces, por los inviernos apagados.
Es mi sino y contra él solo queda combatir.
aparecen ante mis ojos los espantos de la angustia.
Esa malvada compañera que aparece sin invitación.
Aquella que acompaña mis días desde niña.
que come de a poquitos mi estómago.
Grito para ahuyentar el demonio de la locura
Salgo a mitad de la noche a correr como una posesa.
Debo acallar , matar , olvidar el dolor.
Y corro sin cesar hasta que el día estalla ante mis ojos.
El milagro del amanecer alivia mi herida
Maldita enfermedad que llega con el verano.
Maldita mil veces, por los inviernos apagados.
Es mi sino y contra él solo queda combatir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)