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domingo, 18 de noviembre de 2012

No permitas que serpiente alguna muerda tu alma
Ni se  enrosque en  el tobillo para detener la marcha.
Llenarás una bolsa grande con serpientes y gusanos.
Paso a paso llegarás al barranco.
Arrojarás el pesado bulto al mar.
Regresarás a casa ligera a escribir un poema.
A ser libre y  cantar al día/ noche. 

sábado, 17 de noviembre de 2012

Ha pasado años como agua de río en Chosica
Añoro  esas noches en la casita en medio del bosque
El silencio de las noches estrelladas 
Tracy Chapman cantaba para nosotros.
Hilvanaste cada caricia  sobre mi piel 
Tu pecho eran tan  ancho,  fuerte como un toro.
Reíamos mucho  cuando yo trataba de abrazarlo
Te amé y me amaste .
Me enseñaste los secretos de mi cuerpo.
Gozaste de él mil veces.
Yo, yegua madura, tú potro brioso
Amante mío, aún te  recuerdo
Te guardaré entre mis piernas 
Un día de estos.
Soy la mujer madura que yace  desnuda
en un hotel de mala muerte.
Peina su cabellera mientras espera  la llegada de su joven amante.
Ni bien se abre la vieja puerta salta sobre él como una salamandra .
Besa el pecho ancho,  suyo por ese día.
Inicia el rito profano de adorar su sexo .
Me divierte sentirlo gozar como un hombre,
mientras devoro sus bosques
El tiene las manos grandes y toma mis pechos con fuerza.
Sabe que sus  caricias encienden mi pasión.
Baja entonces a mis bosques y bebe  mis aguas.
Cabalgamos en un baile acompasado por música de gemidos.
Conozco mi cuerpo y pido más
El cumple mis órdenes
Juntos volamos  en un instante intenso, brillante hacia las estrellas

Nunca más nos veremos ni preguntaremos nombres.
Ambos poetas, yo yegua madura, tú, potro brioso.

Repites la palabra amor mil veces
hasta resultar pálida, insignificante, pegajosa
Y mil veces, los cuervos devoran mis entrañas
No son  serpientes ni cuervos 
Eres tú, el hombre más querido
Aquel que  con mentiras y promesas
destruyes día a día mis ilusiones
Comprendo.
No eres tú, no eres malo
Es tu cuerpo.
Se retuerce si no tiene eso que necesita.
El amor no cura, alivia.
Sostendré tu mano en calles y avenidas.
Contemplaré tu sueño  pesado la tarde de un sábado
Pero no te diré amor.
Te diré esposo: estoy a tu lado.
No permitas nunca que una serpiente invada tu camino.
Hoy busqué su nido.La encontré enrollada. 
Dormía plácida al costado de serpientes menores.
No tuve otra opción.
Rocié de gasolina el escondite.
Escapé antes que las traidora se retorciera de muerte.
Antes, la miré a los ojos.
Entre el humo descubrí la cara de una amiga.
Sus ojos eran envidia pura.
Corrí lejos hacia el noche/día
Libre de ella y sus maldades.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Son serpientes, las que devoran mis entrañas.
Las veo, arrastrarse sigilosas, enroscarse a mi tobillo
Recorren mi cuerpo a su antojo
Mato y aparecen más.
Felizmente no logran inyectar su veneno.
Han hecho de mi cuerpo su reino.
Las quemaré vivas. 
Se retorceran mudas de dolor
Solo así me libraré de su ponzoña esclavitud.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Dime qué hacer cuando aparece una serpiente en tu camino?
Se enrosca en tu pierna izquierda , sube a la cintura
 e  inicia el rito de la muerte.
El ofidio era plateado brillante ,destellaba en la oscuridad.
Su cabeza  alcanzó mi boca .
Saqué la cuchilla que llevo siempre conmigo.
Con crueldad y saña la acuchillé .
Muerta, su cuerpo se hizo polvo negro sobre el pavimento.
Continué mi trote en el día/noche como si nada .
Las serpientes son camaleónicas.
No temo ya a nada vivo.

Tan solo a aquellos cuervos negros devoradores de sueños.
Voces perturbadoras  que rasgan mi  noche.