El chofer anunció el final de su parada. Y Nina, desconcertada, no supo si bajar allí mismo o continuar el viaje, Ella lo venía pensando el viaje entero pero de pronto se bajó en aquella ciudad de la sierra. Debía conocer primero , saber con quienes debía tratar , había pasado tiempo en una realidad ajena para presentarse ignorane de todo entre sus nuevos camaradas .
Se despidió con un sonrisa amplia de su compañeros de viaje , compró unos cuantos diarios y ya había averiguado unas cuantas posadas pobres pero limpias.
No quería tampoco llegar a hostales para gringos que únicamente van a drogarse pues son peligrosos, por demás
Y veía por las calles muchos de ellos muy esmirriados, sucios, esclavos de esa maldita adicción.
Llegó a casa de una pareja que regentaba una posada destinada a comerciantes. Servían desayunos y se preciaban de tener agua caliente, Nina sonrío al imaginar una ducha caliente , un buen desayuno luego de tantos meses y sin más, pagó por adelantado.
Aquellos señores eran amables, buenos comerciantes y vieron en la muchacha a una estudiante de Lima a quien ametrallar de preguntas sobre la capital, en especial , la señora .
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domingo, 15 de marzo de 2015
sábado, 14 de marzo de 2015
Exorcisar ,si ella creyeras en espíritus, sanar , curar pero tenía fé en la restauración de su propio cuerpo.
La sabiduría del cuerpo empezaba a manifestarse. y ella podía disfrutar de un buen pedazo de choclo, bajar a los tambos y dar cuenta de una sopa de mote. Y a veces, hasta de dos tazones.
Cuan bien sentía en sus venas el chorro caliente del líquido denso, en su cerebro.
Dormía luego como una bendita. Sin ser consiente, estaba preparando su cuerpo de la mejor manera para el reto que le esperaba. Sus compañeros de viaje sonreían al ver comer con apetito de soldado a la gringuita lánguida que no comíá cuando recién se subió al bus ¿ Cuanto tiempo había pasado ?
Nina no lo sabía ni tampoco le interesaba. Sabía que ya no recordaba aquello que se propuso olvidar,
su pena se había transformado en una cólera fría , rabía si pensaba en ello.
Por lo demás, ella sentía algo parecido al entusiasmo a medida se acercaba al final de su destino.
Se presentariam tal como había hecho en el poblado anterior, solo que esta vez, mil ojos estarán encima de ella . Esta zona sí era peligrosa no un poblado manejado por una empresa, asesina pero empresa.
La sabiduría del cuerpo empezaba a manifestarse. y ella podía disfrutar de un buen pedazo de choclo, bajar a los tambos y dar cuenta de una sopa de mote. Y a veces, hasta de dos tazones.
Cuan bien sentía en sus venas el chorro caliente del líquido denso, en su cerebro.
Dormía luego como una bendita. Sin ser consiente, estaba preparando su cuerpo de la mejor manera para el reto que le esperaba. Sus compañeros de viaje sonreían al ver comer con apetito de soldado a la gringuita lánguida que no comíá cuando recién se subió al bus ¿ Cuanto tiempo había pasado ?
Nina no lo sabía ni tampoco le interesaba. Sabía que ya no recordaba aquello que se propuso olvidar,
su pena se había transformado en una cólera fría , rabía si pensaba en ello.
Por lo demás, ella sentía algo parecido al entusiasmo a medida se acercaba al final de su destino.
Se presentariam tal como había hecho en el poblado anterior, solo que esta vez, mil ojos estarán encima de ella . Esta zona sí era peligrosa no un poblado manejado por una empresa, asesina pero empresa.
Y ese sueño reparador la devolvió a los senos soberbios, terribles exitantes de Alida , a su pescador abandonado como quien come, eructa y sin dar las gracias y se va. Y bueno, Dámaso. a él lo vió danzar alrededor de una hoguera y lanzar arengas políticas junto a su padre.
Ellos eran y fueron los afectos de un pasado que en sueños dejaba atrás.
Ahora tocaba continuar la marcha sin ninguna atadura que apenara su alma, solo servía la rabia , una cólera intensa a la hora de actuar .
Ellos eran y fueron los afectos de un pasado que en sueños dejaba atrás.
Ahora tocaba continuar la marcha sin ninguna atadura que apenara su alma, solo servía la rabia , una cólera intensa a la hora de actuar .
Vomitar fue un acto involuntario pero absolutamente físico, necesario para continuar su nueva vida
Arrojar violentamente su pasado , los personajes amados , no extrañarlos, arrojarlos fuera de su alma
Continuar sin un ápice de lástima por sus pérdidas tal como su padre , los militantes le enseñaron.
De ellos, sus lecciones no prescindiría. Sí de los afectos que ataban, y terminaban por crear lástima por uno misma. Eso jamás. Una combatiente no siente lástima si no por los desposeídos, por aquellos víctimas de un sistema cruel, por los torturados, y las injusticias que abundan como la yerba en el mundo. Y allí estaba ella presta, en actitud de combate ,limpia de lágrimas y repleta de rabia a dar a esos hijos de puta , su merecido.
Se acercaban a su destino y ella se aclimataba mejor a la altura . Pensar que seres humanos debían enterrar sus vidas en socavones a alturas propias más para animales que para aquellos seres valientes que morían a temprana edad, escupiendo sangre.
Arrojar violentamente su pasado , los personajes amados , no extrañarlos, arrojarlos fuera de su alma
Continuar sin un ápice de lástima por sus pérdidas tal como su padre , los militantes le enseñaron.
De ellos, sus lecciones no prescindiría. Sí de los afectos que ataban, y terminaban por crear lástima por uno misma. Eso jamás. Una combatiente no siente lástima si no por los desposeídos, por aquellos víctimas de un sistema cruel, por los torturados, y las injusticias que abundan como la yerba en el mundo. Y allí estaba ella presta, en actitud de combate ,limpia de lágrimas y repleta de rabia a dar a esos hijos de puta , su merecido.
Se acercaban a su destino y ella se aclimataba mejor a la altura . Pensar que seres humanos debían enterrar sus vidas en socavones a alturas propias más para animales que para aquellos seres valientes que morían a temprana edad, escupiendo sangre.
El bus subía sedoso por colinas verdes, trepaba con esfuerzo por montañas escaropadas cada vez más altas, cuando Nina sintió que la cabeza le estallaría en cualquier momento. Le faltaba el oxígeno y unas arcadas doblaban su cuerpo.
El chofer no alcanzó a escuchar su voz suplicando detuviera el carro. Nina arrojó en medio de todos los pasajeros, se desmayó luego.
Despertó ya noche, la ropa sucia ,más alguna buena mujer le había limpiado el rostro, los cabellos, y habían baldeado el omnibús. Nadie tomó a mal su exabrupto. Soroche se llamaba o mal de alturas.
Era su primera vez y Nina sufriría de muchos más cada vez que se acercara a los asientos mineros.
El chofer no alcanzó a escuchar su voz suplicando detuviera el carro. Nina arrojó en medio de todos los pasajeros, se desmayó luego.
Despertó ya noche, la ropa sucia ,más alguna buena mujer le había limpiado el rostro, los cabellos, y habían baldeado el omnibús. Nadie tomó a mal su exabrupto. Soroche se llamaba o mal de alturas.
Era su primera vez y Nina sufriría de muchos más cada vez que se acercara a los asientos mineros.
vió a los recuerdos recónditos de su alma.
Ensayó repetir en voz baja un poema que escribió una tarde a la vuelta de uno de sus largos paseos en
....."Desde siempre recorro incansable las callecitas de los barrios.
Me detengo a espiar las quintas desvencijadasSanta Beatriz, verdadera joya como un islote entre monstruos asesinos de concreto.
Lince y su callejones imposibles.
Sus habitantes gobiernan las noches.
Adivino el misterio de su silencio.
He recorrido la Av. Brasil mil inviernos huyendo de mi soledad.
Hurtando los secretos de sus casas ,
He añorado cada quinta.
Residencias majestuosas de otras épocas.
Mis paseos terminan al borde del acantilado.
Este sonríe mi llegada, cómplice......".
Se ilumina entonces el día.
Ante mis pies,el mar ruge.
Yo me siento poderosa sobre el barranco.
Libre e inmensa.
La atracción por el peligro.
La belleza de lo marginal.
Amantes fieles como la soledad.
Eternos y desconocidos.
Solo míos
Nina seguía su viaje interminable por las colinas sinuosas, los valles interminables y se atr
viernes, 13 de marzo de 2015
Aprendió a convivir con la realidad política en la Uni.
Al costado de un rector sabio y sus amigos científicos.
Supo de sindicatos. De violencia política.
De familiares de presos que pedían un espacio para vender la artesanía de sus presos.
Aprendió que la muerte llega con una llamada telefónica.
A la salida de su casa, Sendero mató al Secretario General de la universidad.
En San Marcos celebraban el Día de la Heroicidad en junio.
Fue con su pareja a presenciar el acto anunciado por el Ministro como un gran riesgo.
Y nunca en todos mis años de organizadora conoció un escenario tan imponente.
Una mujer pequeña arengaba furiosa.
A sus pies , en filas ordenadas y uniformadas, las camaradas.
Tomó asiento y una de ellas la hizo levantar en un respingo.
De pronto, se escucharon los tanques en la puerta de salida de la Av. Universitaria.
El pánico los hizo escapar en carrera hasta la puerta de la casa de una amiga en la Av. Colonial.
Luego supieronmos que habian entrado y habían apresado a los alumnos asistentes. Otros, los suicidas , enfermos terminales habían desfilado desafiando las balas por las avenidas.
Una vez más estaba salva.
En este país la policía cree que las princesitas son incapaces de ser algo más que señoritas. Jamás militantes comunistas. Eso es para el pueblo.
Hasta que cayó su amiga.
La bailarina frágil y leve. De un carácter, mística y fortaleza mayor que cualquier soldado. Nina la visitó muchas veces en las diversas prisiones donde continúa purgando una pena por demás exagerada y severa . No disparó un arma, nunca mató a nadie.
Fue un simple cuadro de apoyo, pero era blanca y en este país hasta la raza se paga como ejemplo para quien desee seguir el mismo camino.
Fue un simple cuadro de apoyo, pero era blanca y en este país hasta la raza se paga como ejemplo para quien desee seguir el mismo camino.
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