A ti, infeliz ,
a quien amé con las entrañas,
el alma henchida de tanto amor
a ti, infeliz,, me elevabas por las nubes,
luego te marchabas
A ti, arrogante artista,
a quien amé con las entrañas.
Mientras tú jugabas,
conociendo mi enfermedad.
A ti, te juro que no te miro más.
No te asustes no pienso confesar que eres un truhán.
No hay comentarios:
Publicar un comentario