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lunes, 13 de enero de 2014

Hoy desprendo tu mirada de mis ojos,
así los olvido por siempre.
Son  aquellos que oscurecieron mis días.
En blanco eran  mis noches.
He vestido de cenizas mi cuerpo,
y repito conjuros hasta sentir que 
por fin no vives en mí.
Los amantes furtivos no conocen  la paz.
Los tiempos de ausencia son  inciertos. 
El temor es siempre.
Ocultarse del  entre las sombras es nuestra ley.
Nada fácil para una pareja apasionada,
que en la ausencia del otro,
 sueña con sus besos,
y clama al cielo perdón.

domingo, 12 de enero de 2014

Te invito a retirar el collar que rodea mi cuello.
Siento las yemas de tus dedos , tantear temblorosas en mi piel.
Te ayudo en la  faena de ir desvistiéndome prenda por prenda.
Lentamente , como quien monda una manzana, me  desnudas.
Tomo tus dos manos y las coloco donde más me gusta.
Besa suavemente sus puntas,
Al primer gemido, detente .
Necesitamos una  noche entera  para amarnos.
Es triste desear tanto y no ser más que amantes
furtivos.
La cruda la realidad de doblarte  la edad .
El deseo no conoce de años , solo de piel.


 Los amantes vivimos asustados, apurados.
 Ocultos de  miradas, caminamos por la sombra,
con lentes oscuros  para disimular la angustia,
Nos encontramos en barrios extraños.
Al encontrarnos , nos amamos frenéticos, breve,
sin tiempo para la ternura, el diálogo.
Regreso a casa, despeinada,
 el corazón palpitando y alma en un hilo. 
Jurando que ésta será la última vez.
He de quemar incienso , plantar ruda en macetas,
adornar los cuatro punto cardinales con ellas.
Caminaré vestida de cenizas, si es necesario.
Descalza y en ayuno,
Los pies en llagas,
 así tu recuerdo se esfumará del viento.

Ya son cuatro días y sus noches que no te nombro.
Tu olor  desapareció de mi cuerpo por fin.
Y pronto olvidaré esos ojos tuyos, 
aquellos que fueron mi tormento y mi pasión.
Al mar , tu recuerdo en pedazos pequeños de papel.
No caeré  más en las redes de un falso amor.
Hechicero amor cuando la Hechicera Mayor soy yo.

sábado, 11 de enero de 2014

Tres días son los que no pienso en ti.
Leo, escribo, corro, bordo, coso.
Cualquier hechizo es válido  para llamar al olvido.

Tres días son los que no pienso en ti.
Hoy recordé un rato el color de tus ojos,
al mirar el cielo.
Volví a fumar los tres cigarros negros para llamar al olvido.

Tres  días son los que no pienso en ti.
No pensé jamás que lograría desprender tu nombre del mío.
Esperaré una semana, luego otra y sumando cigarros llegará el olvido.
Entonces,  recién cantaré victoria.