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miércoles, 8 de enero de 2014

Trepo a duras penas al pico más al alto del barranco.
Sobre  la espalda llevo un bulto.
Debo arrojarlo al mar ,
aún me cueste la vida.
El saco  contiene mis pesares.
Tomo impulso,
Y contemplo su caída al mar.
Aliviada,
regreso a casa.
Los días de verano amainan el espíritu.
No encuentro inspiración para escribir,
Ni sombra que proteja del sol.
Solo la voluntad de la poesía me mantiene en pié.

Los días de verano son húmedos.
El cielo , indeciso  
Y yo, confinada no quiero ser más.
Solo la voluntad de la poesía me mantiene en pié. 

Los días de verano son lentos.
Semejantes entre sí,
No distingo el color ni alegría.
Me aferro  a la  poesía en esta agonía mía.

Tres veces intenté huir lejos de ti,
de la  fragancia de melaza ,
del pozo  de ternura de tus ojos.
Fue inútil.

Tres veces intenté alejar tu pensamiento del mío,
No añorar tu cuerpo por las noches,
Es por demás.

Estoy atada a la fragancia dulce de tu cuerpo.
A pensar en ti.
Y no parece importarte.

martes, 7 de enero de 2014

Hubo un tiempo
 solía quemar a mis enemigos en hogueras
Amaba el crepitar del fuego,
el resplandor de las llamas en el horizonte.

Hubo un tiempo,
bebía de la sangre de mis contrincantes.
Amaba su sabor intenso,
los labios pintados de rojo.

Hubo un tiempo,
espíaba el arribo de la aurora.
Amaba contemplar encenderse el cielo.
La victoria de la luz sobre las sombras.

Por estos días , mi espíritu está dormido.
Volveré  a ser la de antes , enérgica y activa.
Lo juro.
No es importante si es verdad o no.
Me alegra cada palabra de amor que escribes.
Es una sonrisa,
   una luz  brillante iluminando  mi día 
Una mujer levita a la hora parda.
Camina ágil, resbala, cae de rodillas,
Llora, seca sus lágrimas, prosigue su camino.
Se esconde, lo evita, 
dobla la esquina, salta
En el puño , apretada  el alma.
He de prender velas que alumbren mi casa.
Así parecerá que llegaron visitas y todo es risa.
El amor brilla en el lecho.
La tv está apagada.

He de prender velas que alumbren mi casa.
Los vecinos pensarán que estamos de fiesta.
Hace tiempo ya que los días son grises.
Tú fuera de órbita, yo ,soñado mis propios sueños.
El silencio reina y pesa la atmósfera.
Hemos olvidado las sonrisas, las caricias y los besos.
Unos cuantos leños harán el hogar.

He de prender  velas que alumbren mi casa.
Espero.