Vistas de página en total

miércoles, 8 de octubre de 2014

Nuestro encuentro estaba dibujado en las líneas de las manos.
Bastó vernos para saber que reiríamos el resto de la vida,
Rodeamos las cinturas con cinto de plata ,
para no separarnos más.
Al cinto,  lo adorné de flores, risas y amor,
tu ceñiste mis hombros  para que nada me pase.
Cuán dulce es amanecer contigo,

Que suerte ,la nuestra , cumplir nuestro destino.

No hay comentarios: