Bajo un árbol,
tras un arbusto
sobre la tierra húmeda,
devorados por miles de insectos
sobre nuestros cuerpos desnudos
rendimos culto al amor.
Ciegos de deseo
en pos de la caricia exacta
el goce pleno
y rotundo,
Aquel mago y yo caemos
en el vértigo del dulce abismo
Nada es mas importante,
entonces.
No hay comentarios:
Publicar un comentario