Bastaba con no dirigirme la palabra
no mirarme a los ojos
ni abrazar mi cuerpo con esa fraternidad tan sensual
con no transmitir tu pasión por la vida.
Inútil fue, ya te amaba.
Es tu manera de ser.
Un poeta enamora a cada mujer en cada lugar.
La mujer es la tonta que cree que volverán por ella.
Y sueña, y espera,
Ocurrió tal cual.
No tengo derecho de queja.
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