Hoy no cante el viento y mueva las hojas de los árboles
hoy no,
ni salgas a tomar un trago en la esquina.
Hoy necesita ahogarme en las letras para no pensar ,
que se decide mi destino al mediodía.
Es la impotencia de no controlar los tiempos ni las voluntades.
La espera es una tortura que desgasta, aniquila ,
la angustia es igual a la espera , igual me mata de a pocos.
Hinca con un tridente caliente del mismo infierno mis pechos,
los atraviesa sin cesar.
Me revuelco de dolor.
Y clamo a dios por misericordia.
El mundo de los humanos no conoce de piedad.
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