Armada de un machete vuelvo a casa.
Las aves han destrozado mis muebles, los recuerdos.
Las enfrento cara a cara, empuñando el machete.
Ruedan las cabezas, hieren mis brazos, mi rostro.
Logro salvar el ojo, su más preciado botín.
Unas horas después , solo quedan cadáveres sobre el suelo.
Mañana volverá otra bandada de aves de rapiña por mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario