No te preocupes mi amor, no llores
no soy yo, el hombre de tu vida .
Las azucenas , la brisa de mar que nos acariciaba por las mañanas
me aburrieron.
Tú me aburriste.
Intenté hacer comprender que nuestra historia de amor no era más ,
como un ave perdida, un clavel marchito.
Así de simple.
Te negaste a escuchar.
Tuve que someterte a tormentos físicos
Aún así seguías recia y firme a tu propia versión de la realidad.
He debido declararte insana mental, loca para librarme de ti
y tú vivas tu propia historia lejos.
Sí sé que fuiste el pilar de mi recuperación de las drogas.
Que jamás fallaste, jamás .
Adiós y buena suerte.
Mis hijos lloran, debo partir.
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