La fantasía huye ante mi llamado desesperado.
El amor , es un espíritu ingrávido.
He perdido la pasión, la intensidad en mis versos.
Solían ser llamaradas de fuego que incendiaban libros enteros.
Pasará, eso espero,
Mientras tanto, sufro, leyendo la mediocridad , la palidez de mis escritos.
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