He de encontrar un ave
cuyos trinos alegren mi alma
No conozco la risa hace mucho,
las sonrisas huyeron como mariposas
y mi cielo luce oscuro hace mucho.
Un ave, grande o pequeña,
multicolor o negra,
no es importante.
Su canto alegre vibrará en las fibras
más sensibles de mi piel,
reviviré yo, cantaré nuevamente
y quizás hasta ría ,
olvidando esa tristeza,
que cubre mi cuerpo
de un manto de óxido,
de lágrimas secas en mis ojos.
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