De mis ojos brota sal, menudos granos de sal ruedan por mi rostro.
Camino por la calle, la gente me mira con espanto.
La sal ha crecido, ha cobrado tal tamaño que es mayor que mi cara.
Soy el grano de sal que llora ácido,
solitario enrumbo por las aceras.
Nadie habla conmigo,
nadie me mira de frente
Asusto.
Yo solo busco un gesto de amor.
Un beso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario