¿ Cómo defender mi vida de las aves de rapiña
si de mis manos,
de mi sangre no fluye, no mana más
la poesía ?
Una tristeza infinita invade mi cielo.
Borda de vacíos mis vestidos
Vago por la casa por las esquinas,
buscando motivos, temas.
Es en vano, no existe razón alguna
no mana de mis manos la poesía.
Una sensación de pérdida me invade ,
no tengo norte ya, ni amigos
¿ hacia donde voy
Solía ser poeta
pero ahora escribo poco y mal.
Nada nace, nada crece,
Es mi final.
Solo ruego sea pasajero este mal.
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