Recorro surcos polvorientos y estrechos entre ramadas de frutos.
Quedo presa de esa atmósfera misteriosa, secreta, mía.
No hago esfuerzo alguno para liberarme de las ramas
que obstaculizan mi paso.
Se está tan fresca aquí,aspirando la fragancia de las plantas,
embriagada de su olor intenso y delicioso.
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viernes, 30 de septiembre de 2016
Desde antes del alba estaba en pie arreglando la habitación de eternit que compartía con Mirtha y su hijita. Casi no dormía, sea por lo estrecho del espacio sea por las goteras del techo.
Los fines de semana trabaja medio día en la fábrica y empleaba ese tiempo en arreglar los desperfectos. Algo absolutamente nuevo para mi, quien siempre contó con un electricista, pintor y cuanto hombre para esos oficios. En fin, aprendía a coscorrones y por orgullo pues Mirtha valoraba mucho esos afanes en una pareja viril. Este último fin de semana no dije nada pero después de la fábrica salí a perderme por aquellos surcos polvorientos que tanto amo. Encontré una huerta de higos maduros, y comí mi fruta favorita y recolecté para llevar a casa, nadé en la laguna de los patos y logré llegar al confín del río donde sus aguas se confunde con el mar.
Contemplé maravillado el cambio de color de las aguas de río con las azules verdosas del mar.
Volví a casa muy tarde, con ganas de ser soltero sin compromiso y dormir hasta mediodía el día siguiente.
Los fines de semana trabaja medio día en la fábrica y empleaba ese tiempo en arreglar los desperfectos. Algo absolutamente nuevo para mi, quien siempre contó con un electricista, pintor y cuanto hombre para esos oficios. En fin, aprendía a coscorrones y por orgullo pues Mirtha valoraba mucho esos afanes en una pareja viril. Este último fin de semana no dije nada pero después de la fábrica salí a perderme por aquellos surcos polvorientos que tanto amo. Encontré una huerta de higos maduros, y comí mi fruta favorita y recolecté para llevar a casa, nadé en la laguna de los patos y logré llegar al confín del río donde sus aguas se confunde con el mar.
Contemplé maravillado el cambio de color de las aguas de río con las azules verdosas del mar.
Volví a casa muy tarde, con ganas de ser soltero sin compromiso y dormir hasta mediodía el día siguiente.
Domo mis nervios, la voluntad para continuar viva
Las fuerzas flaquean, es cuestión de tesón , coraje.
Salgo a correr por el bosque y contemplo el paisaje.
Colmada de mil tonalidades de verde , regreso a casa.
Plena, satisfecha de mi misma, vuelvo a mis quehaceres.
Nadie sabe los esfuerzos por llegar intacta a esta hora.
Las fuerzas flaquean, es cuestión de tesón , coraje.
Salgo a correr por el bosque y contemplo el paisaje.
Colmada de mil tonalidades de verde , regreso a casa.
Plena, satisfecha de mi misma, vuelvo a mis quehaceres.
Nadie sabe los esfuerzos por llegar intacta a esta hora.
jueves, 29 de septiembre de 2016
Ahora esconden las letras de mi vista, esconden párrafos enteros de mis escritos y veo lo que ellos quieren que yo vea. Desespero, aterrada dejo de escribir, de leer , espero a que se larguen del todo de mi cabeza pero no se inmutan. Son fuertes, tenaces las cosas estas, ahora ya no puedo leer mis mensajes pues confundo los nombres . Los escucho reír.
No existe un lugar en este mundo para mi y mi tristeza.
Siempre sobro en la familia, en reuniones , no entiendo a la gente,
la gente no me entiende y se abre un abismo de soledad en ellos y mi tristeza .
Soy insoportable hasta para mi misma. Debo ser insufrible.
No quiero molestar a nadie con mis tonterías.
Quiero desaparecer del mapa pero me falta el valor.
No existe un lugar en este mundo para mi y mi tristeza.
Siempre sobro en la familia, en reuniones , no entiendo a la gente,
la gente no me entiende y se abre un abismo de soledad en ellos y mi tristeza .
Soy insoportable hasta para mi misma. Debo ser insufrible.
No quiero molestar a nadie con mis tonterías.
Quiero desaparecer del mapa pero me falta el valor.
No existe un lugar en este mundo para mi y mi tristeza.
Doy pasos de hormiga nerviosa alrededor de mi habitación.
Mi mente hierve , en plena ebullición. Dictan, hablan, discuten a grandes voces sobre cualquier tema ajens. Asuzan, asustan, hiervo. No puedo huir de mí propia cabeza, de la nebulosa de mis propias ideas. Aturden, paralizan, derrotan, demuelen mi voluntad y caigo al suelo. Tendida tapo mi rostro, las orejas . Grito.
Mi mente hierve , en plena ebullición. Dictan, hablan, discuten a grandes voces sobre cualquier tema ajens. Asuzan, asustan, hiervo. No puedo huir de mí propia cabeza, de la nebulosa de mis propias ideas. Aturden, paralizan, derrotan, demuelen mi voluntad y caigo al suelo. Tendida tapo mi rostro, las orejas . Grito.
miércoles, 28 de septiembre de 2016
Araño con las uñas ensangrentadas la pared, la escalo , subo a duras pena a la cornisa , alcanzo los límites con la pared vecina, me arrojo al jardín desconocido, exploro en puntas de pie, un perro ladra, tiemblo, encuentro una bolsa con pan caliente, tomo uno, con el pan en una mano y con la mano libre , escalo la pared y escapo hacia otros lares, donde nadie pueda limitar mi paso.
El espigón de la playa sería un lugar perfecto para arrojarme.
Confío en remontar sobre el viento, girar en las esquinas y nadie me capturará.
De peores tragedias he sobrevivido , arriba el ánimo , a entrenar el espíritu para una batalla larga
y el cuerpo. Ambos funcionan como una dupla salvadora, ágil, de reflejos instantántaneos.
Confío en remontar sobre el viento, girar en las esquinas y nadie me capturará.
De peores tragedias he sobrevivido , arriba el ánimo , a entrenar el espíritu para una batalla larga
y el cuerpo. Ambos funcionan como una dupla salvadora, ágil, de reflejos instantántaneos.
Desnuda, con el rostro descubierto y las manos abiertas me presento a la justa.
Mi fortaleza es la astucia y la agilidad para remontar situaciones adversas. Puedo cabalgar un relámpago, huir en un caballo imaginario.
Tengo esperanzas ,el panorama puede ser de estrellas brillantes o prepararme para otra larga, angustiosa espera.
Mi fortaleza es la astucia y la agilidad para remontar situaciones adversas. Puedo cabalgar un relámpago, huir en un caballo imaginario.
Tengo esperanzas ,el panorama puede ser de estrellas brillantes o prepararme para otra larga, angustiosa espera.
martes, 27 de septiembre de 2016
Escalo, subo, trepo, alcanzo la cima del barranco, me siento a contemplar el panorama desde esta posición privilegiada. El mar ruge furioso con su blanquísima espuma como sonrisas de niñas, el viento acaricia mi rostro mientras el cielo clarea solo para mi.
Es la fortuna de ser la mujer del malecón.
Es la fortuna de ser la mujer del malecón.
El mes de octubre se acerca amenazante como una ola gigante dispuesta a tragarme .
Estoy en manos de dios, del destino, las estrellas y los buenos oficios de gente amiga.
El se comporta como un león.
El miedo lo llevo adherido en cada poro de la piel, está asfixiando mi garganta. No debo pensar, no debo pensar.
Estoy en manos de dios, del destino, las estrellas y los buenos oficios de gente amiga.
El se comporta como un león.
El miedo lo llevo adherido en cada poro de la piel, está asfixiando mi garganta. No debo pensar, no debo pensar.
Un pie arriba, sigue el izquierdo, así sucesivamente , volteo, hago el camino de espaldas, choco contra un muro, me hago daño, caigo aparatosamente , me levantan dos vecinos, continúo con mi marcha que debe terminar al final del malecón. Necesito escuchar el rugir de las olas para sentir el valor de afrontar un día más sin respuestas.
lunes, 26 de septiembre de 2016
Arranco de cuajo mi alma débil, coloco en su lugar el corazón guerrero que bebe sangre.
Calzo mis botas con espuelas, ensillo el caballo y busco a mi enemigo.
La batalla es mía de antemano, solo mi porte , asusta, mis ojos echan chispas,
mis armas brillan al sol.
Es hora que pagues por tu cobardía, hombre, infeliz entre los infelices.
Calzo mis botas con espuelas, ensillo el caballo y busco a mi enemigo.
La batalla es mía de antemano, solo mi porte , asusta, mis ojos echan chispas,
mis armas brillan al sol.
Es hora que pagues por tu cobardía, hombre, infeliz entre los infelices.
Tú, hombre dices ser y agredes, amenazas, escupes a la mujer, que una vez amaste .
Luego perpetrado el hecho, corres como una rata asustada a esconder tu verguenza por los rincones.
Tomas aire y nervioso sales a averiguar si hablan de ti.
Solo de ti, tú y solo tú importas.
Ya todo el mundo sabe que fuiste el cobarde que agredió a su ex mujer cuando ella estaba sola e indefenda . A la que le dió tantas veces la mano , a tus hijos.
A la cárcel debes ir , ya es hora .
Luego perpetrado el hecho, corres como una rata asustada a esconder tu verguenza por los rincones.
Tomas aire y nervioso sales a averiguar si hablan de ti.
Solo de ti, tú y solo tú importas.
Ya todo el mundo sabe que fuiste el cobarde que agredió a su ex mujer cuando ella estaba sola e indefenda . A la que le dió tantas veces la mano , a tus hijos.
A la cárcel debes ir , ya es hora .
Tejo un sueño con dos hilos delgaditos que encontré en la calle.
Estaban sucios, los lavé y ahora avanzo con ellos un diseño hermoso.
Hilos que rescatarán mi día de la tristeza, abrigarán el pecho de un niño
Nadie sabe que te manda el cielo para salvarte de la desesperación.
Unos hilos, un tejido, un poema.
Estaban sucios, los lavé y ahora avanzo con ellos un diseño hermoso.
Hilos que rescatarán mi día de la tristeza, abrigarán el pecho de un niño
Nadie sabe que te manda el cielo para salvarte de la desesperación.
Unos hilos, un tejido, un poema.
domingo, 25 de septiembre de 2016
De rodillas, sentada, con los brazos levantados hacia el cielo rogué a un dios sordomudo por la quietud mental. Kilos de medicamentos no bastan para aplacar la desesperada voluntad de querer vivir a mi manera, con quien yo quiero. Lo he hecho, lo cumplo y se sucede otro tormento. Así es mi vida.
No existe lugar sobre la tierra para encontrar paz para este cuerpo, este espíritu inconforme y rebelde.
No existe lugar sobre la tierra para encontrar paz para este cuerpo, este espíritu inconforme y rebelde.
sábado, 24 de septiembre de 2016
viernes, 23 de septiembre de 2016
jueves, 22 de septiembre de 2016
miércoles, 21 de septiembre de 2016
Quiebro la cintura, a la derecha, camino sobre mi torso derecho, avanzo tres paso,, caigo.
Con ambas manos me sostengo y camino parada por la calzada, como en el circo .
De un volantín vuelvo a estar de pie y de tres saltos mortales caigo en salto de ángel.
De derecha a revés, quebrada o recta, avanzo.
Con ambas manos me sostengo y camino parada por la calzada, como en el circo .
De un volantín vuelvo a estar de pie y de tres saltos mortales caigo en salto de ángel.
De derecha a revés, quebrada o recta, avanzo.
martes, 20 de septiembre de 2016
Vuelvo a perderme por caminos desconocidos, olvidados hasta por su propia gente, cubiertos de polvo pero descubro tesoros verdaderos, que hago míos. Un antiguo campamento de gitanos dejó una cacerola muy grande, negra, que llevo a casa de Mirtha. Son tan escasas los menajes que poseemos que éste obsequio lo recibe con alegría genuina. Me promete preparar la comida de Navidad en ella,
No quiero pensar más en ti,
recordar tus cabellos dorados
esa luz que incendiaba los pastos.
He roto tus fotos, quemé tu ropa
Así tu olor se irá con el viento.
Más mi cuerpo huele a ti.
Restrego con esponja de púas
mil veces paso y repaso y
sigo con tu olor en mis poros,
Mi piel entera está contaminada de tu fragancia
de ese olor a hombre, de tu risa fácil.
No queda otra solución que vestirme
y raparme la cabeza.
Al menos así, si nos encontramos
huirás al verme.
recordar tus cabellos dorados
esa luz que incendiaba los pastos.
He roto tus fotos, quemé tu ropa
Así tu olor se irá con el viento.
Más mi cuerpo huele a ti.
Restrego con esponja de púas
mil veces paso y repaso y
sigo con tu olor en mis poros,
Mi piel entera está contaminada de tu fragancia
de ese olor a hombre, de tu risa fácil.
No queda otra solución que vestirme
y raparme la cabeza.
Al menos así, si nos encontramos
huirás al verme.
lunes, 19 de septiembre de 2016
domingo, 18 de septiembre de 2016
sábado, 17 de septiembre de 2016
Mirtha no tenía mucha paciencia conmigo y no la culpo.. Yo era completamente inútil en los quehaceres domésticos, Opté por levantarme más temprano , preparar mi refrigerio y salir disparado a la fábrica así evitaba una discusión sobre cualquier tema nimio. Nos queríamos y éramos felices pero nuestra educación nos apartaba.
La convivencia con Mirtha y su hijita no era del todo fácil. Menos para un muchacho como yo, recién llegado de una casa , atendido por empleadas y con la madre supervisandolo todo.
Lo supe desde el principio pero era cuestión de honor mi adaptación al mundo real.
Ya era un obrero y debía aportar y comportarme como tal tanto en la fábrica como en la casa.
Me causa gracia los malabares que hacíamos para estar a solas . Mirtha iba primero a nuestro vagón.
Ella por iniciativa propia lo mantenía impoluto , y yo llegaba portando siempre algo de picar y una botella de cerveza. La habitación era demasiado pequeña para el amor . Y estaba la niña.
Lo supe desde el principio pero era cuestión de honor mi adaptación al mundo real.
Ya era un obrero y debía aportar y comportarme como tal tanto en la fábrica como en la casa.
Me causa gracia los malabares que hacíamos para estar a solas . Mirtha iba primero a nuestro vagón.
Ella por iniciativa propia lo mantenía impoluto , y yo llegaba portando siempre algo de picar y una botella de cerveza. La habitación era demasiado pequeña para el amor . Y estaba la niña.
viernes, 16 de septiembre de 2016
Dime hermano, amigo, amante,
entrañable compañero de noches inolvidables
¿ cuándo degradaste el fino lino de tu alma,
cómo aprendiste a odiar con tal violencia?
Debió ser duro, y triste llegar a agredir con tal violencia
a la que,una vez , fue tu mujer por dinero.
¿ En qué momento, se deshizo tu moral?
Cuándo se avivó tu salvaje apetencia,
la mala entraña?
Solo tú lo sabes.
entrañable compañero de noches inolvidables
¿ cuándo degradaste el fino lino de tu alma,
cómo aprendiste a odiar con tal violencia?
Debió ser duro, y triste llegar a agredir con tal violencia
a la que,una vez , fue tu mujer por dinero.
¿ En qué momento, se deshizo tu moral?
Cuándo se avivó tu salvaje apetencia,
la mala entraña?
Solo tú lo sabes.
jueves, 15 de septiembre de 2016
miércoles, 14 de septiembre de 2016
“Escribo para llegar a todo corazón que se distinga”: Entrevista a Roger Santiváñez
Por Rodrigo Vera / Santiago Vera
RV: Hay una cita del poeta norteamericano Louis Zukosky que dice “La poesía tiene como límite inferior el habla y cómo límite superior la música.” Me parece que esa frase resuena en toda tu trayectoria poética bajo muchas formas, siendo quizá Symbol (1991) ese espacio de tensión en donde música y habla callejera encuentra su juntura, pero a veces alternadas de acuerdo al orden de Zukosky, es decir, la música aparece también como límite inferior (impura, disonante) y el habla callejera como límite superior, sacralizada, mistificada. ¿Cómo ves esta tensión en tu poesía?
RS: Es muy interesante la pregunta y tu comentario en relación a esa excelente cita de Zukosky. Cuando yo empecé a escribir poesía, imperaba la poesía conversacional, el famoso apotegema de Pound “Poetry is speech”. Si querías escribir poesía, tenías que escribir poesía conversacional. Y entonces todo mi aprendizaje fue sobre ese registro. Pero después de “Homenaje para iniciados” (1984) y “El chico que se declaraba con la mirada” (1988) yo comencé a sentir que quería explorar con el lenguaje. Empecé a hacer algunos experimentos en ese sentido. Escribí varias colecciones en ese rumbo, entre ellas, recuerdo una que se llamaba “El error de los afectos”, fue de las que más avancé o de las que me interesé más. Ese lenguaje me llevó a “Symbol” (1991), que fue una cosa que salió de golpe. Yo venía haciendo ensayos, uno o dos años, y de repente, a inicios del 90 me viene esto de “Symbol”. Fueron dos meses de verano en el que todas las noches me ponía a escribir y era como que recibía los versos en bloque, me venían a la cabeza, me venían así y así los escribía. Además, Symbol fue el primer libro que yo planeé antes de escribirlo. Hice un diseño gráfico previo. Dibujé un círculo con una x en el centro, el símbolo hardocre de esa época. Los dividí en 4 partes y se me ocurrió hacer una especie de anfiteatro que se iba hacia abajo, todo esto claro influenciado por Dante. Entonces decidí dividir las 4 áreas cada una en 4 partes. Cuatro por cuatro, 16 poemas. Nunca había hecho una cosa así, tan simétrica, tan planeada. Eso me gustó. Y cómo la cosa se iba hacia abajo, empujado por ese reino de la muerte en el que se vivía, también en mi vida personal, decidí llamar a ese diseño “Ultratumba”. Luego le puse “Symbol” porque ultratumba me pareció muy lato, muy directo. Symbol en cambio me pareció más sugerente, me gustaba el sonido de la palabra y además recordé lo que respondia Neruda cuando le preguntaban por sus títulos en inglés (como Walking Around, el famoso poema que aparece en “Residencia en la tierra” II), él respondía: “no sé, es que trae suerte.” (risas) En fin, quería bucear a los bajos fondos de mí mismo y sacar de allí una voz, una suerte de primera palabra que es una puerta de acceso a lo más lejos de uno mismo.
RV: Eso me parece interesante porque es justo lo que te comentaba respecto al habla. En ese límite inferior, que ahora lo relacionas con el descender a los bajos fondos de uno mismo, en realidad lo que encuentras, es un suelo común, un lenguaje social, ya no eres tú, desciendes tanto sobre ti que terminas encontrando el lenguaje de otro.
RS: Claro, además ahí estaba funcionando en mi cabeza la máxima de Rimbaud: “Yo es otro”. A través de estas intuiciones fueron apareciendo los poemas de Symbol. Ahora, otra cosa que tenía yo en la cabeza era jugar con la posibilidad de extremar el coloquialismo, no quería hacer ya más conversacional estándar. Y entonces, yo había visto que el lenguaje más extremo coloquialmente hablando estaba en las calles. Busqué así relacionarme con las esquinas de los barrios, escuchar a la gente hablar y empaparme de ese lenguaje. Para mí la efervescencia, la creatividad más interesante del lenguaje era el lenguaje lumpen. Y cómo yo andaba metido en la droga tenía contacto con el lumpen, que era para mí un contacto interior. Fui a parar entonces a unas playas extrañas, como el peregrino de Góngora, en las que me decía “qué cosa es esto” era un lenguaje que no había computado antes. Habían elementos de la coloquialidad, pero era otra cosa: era como si el lenguaje se iluminara a sí mismo, se sentía cerca ya de algo místico, había un espesor distinto, que no era ya la cosa más directa del conversacionalismo. Eso me intereso mucho.
RV: Existe la tentación de circunscribir tu trayectoria poética en una línea más conversacionalista, ligada al habla callejera migrante y otra más bien cercana al neobarroco, ligada a lo que se ha venido a llamar poesía del lenguaje. Tradicionalmente, estas dos vertientes han corrido en aceras contrarias ¿Encuentras cruces entre una y otra vertiente a lo largo de tu poesía?
RS: Mi llegada al neobarroco, o a la poesía del lenguaje como dicen algunos, fue resultado de una especie de desarrollo intrínseco de mi poesía. Luego de “Symbol” ya había llegado a ese registro. Y escribí en esa línea otro libro pequeño llamado “Cor Cordium” (1995), que fue una especie de secuela de “Symbol”. A partir de allí ya entré con fuerza en esto del lenguaje. Me dije “esto me interesa”, y seguí. Luego escribí una pequeña colección que se llama Lauderdale (1999) que está recogido en el libro “Dolores morales de Santiváñez” (2006), pero que originalmente salió en “Hueso Húmero”, a finales de los 90. Allí estaba metido ya en el tema del neobarroco. Luego escribí Eucaristía (2004), también en esa onda. Y fue bacán porque recién cuando me fui a Estados Unidos conocí que se estaba formando una tradición en esa línea neobarroca. Me alegro enterarme que había otros poetas que estaban en una búsqueda parecida a la mía. Allí entonces conocí a José Kozer y Eduardo Espina. Y luego a Reynaldo Jiménez. A ellos les gusto la onda en la que yo estaba y desarrollamos una intensa amistad poética, que hasta ahora existe.
RV: Para seguir con tu entrada al neobarroco, quería citarte este verso de “Symbol” que siempre recuerdo: “la poesía es un texto contra el mundo”. Me parece interesante que aparezca un verso así en un libro que precisamente marca tu entrada a la poesía del lenguaje. En esta, el lenguaje aparece ligado a lo escritural, es decir, una entidad no natural, un artificio dispuesto a ser manipulado. Te pregunto: la poesía es también un habla contra el mundo?
RS: Definitivamente. La poesía de todas maneras es una elaboración sobre el lenguaje, sea en un tono conversacional o neobarroco. Y esa elaboración representa para mí una defensa del ser humano contra la gran ofensa del mundo. Es lo que siempre he sentido.
RV: Y cómo entiendes este espacio de defensa? Es decir, si la poesía es un texto contra el mundo, ese mundo hacia el cual dispara, también está habitado de poesía? ¿Eso quiere decir que la poesía se dispararía a sí misma disparando al mundo?
RS: Definitivamente, hay una interacción de ida y vuelta. Yo siempre he tenido simpatía por la idea de en algún momento mandar al diablo a la poesía. Digamos, ser poético hasta en eso, la pulsión autodestructiva de la poesía, ofrecer el propio sacrificio en ello. Mallarmé dijo en alguna parte que Rimbaud se había operado a sí mismo de poesía.
RV: O la de Dadá: “Dadá siempre quiere destruir a Dadá”. La poesía atentando contra su propio género…
RS: Exactamente. Una relación de la poesía con el mundo, embarradas una con la otra.
RV: Está entonces la idea de una poesía que atenta contra sí misma, siempre contaminada, pero también está esta cosa sagrada flotando constantemente en tu poesía, una especie de sacralidad profana.
martes, 13 de septiembre de 2016
A veces, el esfuerzo doméstico, algo completamente nuevo , y la escasez de desayuno me hacían desfallecer cuando llevaba mi carro de fierro a reciclar. Una mañana caí desmayado en la puerta de una fábrica, con tan buena suerte que me reanimaron con leche. Era la fábrica de leche que me surtía de cartones y de latas. Los compañeros me tendieron , llamaron a la Asistenta Social y ésta al Médico.
Me sentí como si tan bien tratado , que extrañé mi antigua posición . Finalmente ,tomé la resolución de postular a una vacante en esa fábrica, donde no me faltaría atención ni alimento para mi y mi familia. No quise contar nada hasta tener el puesto. A la semana siguiente , recibí la noticia de la vacante y me presenté. Obtuve el puesto de supervisor por mis estudios superiores.
Cuando le conté a Mirtha, me miró raro. Creo que era la primera vez que conocía a alguien con un puesto asalariado .
Me sentí como si tan bien tratado , que extrañé mi antigua posición . Finalmente ,tomé la resolución de postular a una vacante en esa fábrica, donde no me faltaría atención ni alimento para mi y mi familia. No quise contar nada hasta tener el puesto. A la semana siguiente , recibí la noticia de la vacante y me presenté. Obtuve el puesto de supervisor por mis estudios superiores.
Cuando le conté a Mirtha, me miró raro. Creo que era la primera vez que conocía a alguien con un puesto asalariado .
Vertiginoso ese es el ritmo que cobró mi vida en común con Mirtha.
Amanecíamos y ya estábamos alimentando a los animales del corral. atendiendo a la niña.
Ella preparaba el desayuno mientras yo, niño engreído de San Isidro, buscaba algo de agua para mi higiene personal. El té con un pan viejo, mientras barría y apuntalaba los paneles de eternit y cartón de nuestra casucha, que tuvimos que agrandar.
Mirtha no aguantaba muchas pulgas y era un soldadito dando órdenes a la niña y de paso a mi,
Felizmente, yo no tenía mayores problemas de machismo por ser hijo de una madre divorciada pero extrañaba mis horas de ocio, mis paseos secretos por lares misteriosos.
Amanecíamos y ya estábamos alimentando a los animales del corral. atendiendo a la niña.
Ella preparaba el desayuno mientras yo, niño engreído de San Isidro, buscaba algo de agua para mi higiene personal. El té con un pan viejo, mientras barría y apuntalaba los paneles de eternit y cartón de nuestra casucha, que tuvimos que agrandar.
Mirtha no aguantaba muchas pulgas y era un soldadito dando órdenes a la niña y de paso a mi,
Felizmente, yo no tenía mayores problemas de machismo por ser hijo de una madre divorciada pero extrañaba mis horas de ocio, mis paseos secretos por lares misteriosos.
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