Era acaso error de la creación,
dejarme en una casa perfecta
tan diferente a mi personita salvaje?
Ellos sabían ,
ellos nacieron sabiendo
los buenos modales,
aquello que les toca.
A mi, no me interesaba aprender sus modos,
esa manera de hablar,
ese timbre de voz acorde,
monocorde.
Yo vivía de acuerdo a mis impulsos,
y éstos los dictaban mis instintos.
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