Sobreviví
A los golpes de aquél que amé,
dulce e intensamente.
Me bastaba mirar sus ojos,
y creer.
Estaba enfermo y no se curó.
Nunca quiso ver la realidad
Ese es ya su problema.
Hice lo que estuvo en mis manos .
Hoy vivo una historia nueva
sin zozobras , apacible.
Los días lunes, tu recuerdo me despierta
y mis ojos visten de luto.
Los demás días, estás enterrado.
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