He de recomponer mi alma
con las fibras , tiras de carne viva
despellejadas ayer
por un viento traicionero.
Las trenzaré con nudo de marinero,
fuerte e irrompible.
Así soportará impávido otra mañana triste
como suelen aparecer sin aviso previo
algunas auroras,
cuando menos lo esperamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario