Si fueras un matemático ,
un científico no te habrías equivocado,
la jugada sería maestra.
Resulta que el tiempo enseña,
las deudas aprietan y tú no tienes
la caballerosidad de agradecer mis gentilezas.
Cuando aprendas a comportarte ,
será muy tarde,
querido mío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario