Mi alma cargada de penas.
Las ganas de hacer, apagadas,
moribundas,
Una lágrima fina escapa,
sin querer.
Espero,
mirar mis ojos en los tuyos,
contagiarme de las chipas alegres,
cuando despiertas de tus noches profundas,
y sonrías,
pues si lo haces,
sonríe el mundo contigo.
Lo pintas de colores.
El mío, es gris ahora mismo.
Despierta, el sábado solitario es muy triste.
He vivido torturada por ellos.
Hasta que llegaste a mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario