Vistas de página en total

domingo, 9 de febrero de 2014

Aún tus ojos deseen mi cuerpo por una noche,
yo no  deseo mirarme  más  en tus ojos.
Estaba tan sola, tan abandonada,
que me entregué a ti,
desconocido virtual,
y pagué las consecuencias.
Eras un desconocido,
y como tal te comportaste.
Huíste  a la primera señal de flaqueza.
Ya te aviso cuando esté disponible.

No hay comentarios: