Aún tus ojos deseen mi cuerpo por una noche,
yo no deseo mirarme más en tus ojos.
Estaba tan sola, tan abandonada,
que me entregué a ti,
desconocido virtual,
y pagué las consecuencias.
Eras un desconocido,
y como tal te comportaste.
Huíste a la primera señal de flaqueza.
Ya te aviso cuando esté disponible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario