Al ataque de mi niña, escupí un insulto.
Me encontré rodeada de gente desconocida.
Vociferaban , sonreían con labios de plástico
Estalló el campo minado.
Las esquirlas se clavaron en mi piel
Dedicaré este sábado a lamer mis heridas.
A nadie contaré que no me participaron la fiesta.
Mis hijos no perdonan mi vida de poeta y otras perlas,
Yo no conozco el rencor.
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sábado, 20 de septiembre de 2014
viernes, 19 de septiembre de 2014
Entre los asistentes, estará mi hija,
Ella ha llegado hace días.
La cortesía no es su virtud.
La derrotaré con mi elegancia sobria
Sin joyas de oro, de mal gusto.
Flanqueada por su abuela, mi hermana
dudo que se acerque.
Se avergüenza de su madre poeta,
de sus múltiples esposos,
de mi trastorno mental.
Pobre niña, ella cree ser superior a todos .
Cuanto tienes, cuanto vales es su lema.
Allá ella.
Yo soy muy feliz ,
no sé ,ella.
Ella ha llegado hace días.
La cortesía no es su virtud.
La derrotaré con mi elegancia sobria
Sin joyas de oro, de mal gusto.
Flanqueada por su abuela, mi hermana
dudo que se acerque.
Se avergüenza de su madre poeta,
de sus múltiples esposos,
de mi trastorno mental.
Pobre niña, ella cree ser superior a todos .
Cuanto tienes, cuanto vales es su lema.
Allá ella.
Yo soy muy feliz ,
no sé ,ella.
Asistiré al matrimonio con la daga escondida en la corva.
Al primer ataque, asestaré un cuchillazo.
Con pasos elegantes me alejaré del muñón.
Los invitados gritarán horrorizados.
El lugar parecerá un campo de batalla,
sangre , restos humanos por doquier.
Es el precio de invitar a una enemiga.
Ustedes ya me conocen:
No contesto con palabras.
Yo mato.
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