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domingo, 12 de enero de 2014

 Los amantes vivimos asustados, apurados.
 Ocultos de  miradas, caminamos por la sombra,
con lentes oscuros  para disimular la angustia,
Nos encontramos en barrios extraños.
Al encontrarnos , nos amamos frenéticos, breve,
sin tiempo para la ternura, el diálogo.
Regreso a casa, despeinada,
 el corazón palpitando y alma en un hilo. 
Jurando que ésta será la última vez.
He de quemar incienso , plantar ruda en macetas,
adornar los cuatro punto cardinales con ellas.
Caminaré vestida de cenizas, si es necesario.
Descalza y en ayuno,
Los pies en llagas,
 así tu recuerdo se esfumará del viento.

Ya son cuatro días y sus noches que no te nombro.
Tu olor  desapareció de mi cuerpo por fin.
Y pronto olvidaré esos ojos tuyos, 
aquellos que fueron mi tormento y mi pasión.
Al mar , tu recuerdo en pedazos pequeños de papel.
No caeré  más en las redes de un falso amor.
Hechicero amor cuando la Hechicera Mayor soy yo.

sábado, 11 de enero de 2014

Tres días son los que no pienso en ti.
Leo, escribo, corro, bordo, coso.
Cualquier hechizo es válido  para llamar al olvido.

Tres días son los que no pienso en ti.
Hoy recordé un rato el color de tus ojos,
al mirar el cielo.
Volví a fumar los tres cigarros negros para llamar al olvido.

Tres  días son los que no pienso en ti.
No pensé jamás que lograría desprender tu nombre del mío.
Esperaré una semana, luego otra y sumando cigarros llegará el olvido.
Entonces,  recién cantaré victoria.
Una mujer huye a la hora parda.
Debe evitar verlo, ser rápida, desaparecer.
Si ella lo encontrara, flaquearían sus piernas,
caería en los pozos tiernos de sus ojos,
sucumbiría a su poder.

Una mujer huye a la hora parda.
Se esconde entre las tinieblas,
oculta, lo ve llegar.
Tiembla, flaquea,
se zurce los ojos para no llorar.


Una mujer huye a la hora parda.
Debe fugar pronto, no encontrarlo cara a cara.
Duda ,  inquiere, clama al cielo.
En la mano, apretada el alma.
Desata la cadena que aprieta mi cuello.
Ya libre, besa pronto.
Poco tiempo libre me queda para amar,
como solo yo sé.
Apura, cárgame en tus brazos
corramos hacia tu lecho.
Ganemos el tiempo perdido,
en luchas sin sentidos. 
Comienza ahora a acariciarme ,
como solo tú sabes.
Amantes furtivos somos.
En la oscuridad , caminamos,
ágiles, rápidos, elásticos,
como los gatos.
Amantes furtivos somos.
Hasta otra luna nueva.
Mis heridas más graves curaron hace  tiempo ,
De ti, quedan un sabor amargo en la boca,
unas ganas intensas de castigar tus mentiras.
Pronto sabrás de mi, Poeta
Y no digas que no te avisé.