Me advirtieron.
No quise escuchar.
Solo deseaba tus garras sobre mi piel.
La sangre mojando la tierra
Enemigo mío.
Subí al peñasco más alto .
Azotada por el viento salado.
Avisoré el abismo.
Cúan seductor es.
Qué ganas de ser uno con él.
Sabía que no debía.
Y no importó.
Tu mirada de hoguera incendió el bosque.
Eras el enemigo.
No quise huir .
Te niego mil veces.
Me interno en bosques solitarios
Necesito tu aliento a azufre.
Las garras que desgarran mi piel.
Tu sangre dulce .
Enemigo.
El precipicio es hermoso
En la cumbre más alta
Azotada por el viento
El rugir de las olas
El abismo sonríe
Su atractivo es irresistible.
Eras el enemigo
Tus ojos resplandecientes
El aliento a azufre
Rasgaste mis ropas
No pude resistir al horror.
Al dulce dolor de tus caricias.