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domingo, 2 de febrero de 2014

Cobra la forma de un felino,
rápido, corre , ágil salta ,
huye pronto de la ira de mis ojos.
Con una sola mirada d
te pulverizo 
 te sumerjo en las profundidadees del mar.

Ahora queda marcharte
ágil, rápido, muy lejos.
Donde no te alcance mi ira,
como olas bravas de mar.
Era acaso tan triste mi mirada
como para ser engañada tan vilmente?
Parece que que di la talla
lograste obtener lo deseado.
Lo más preciado, 
se perdió.
La oscuridad del invierno,
su tristeza , 
debilitó mi voluntad.
Percibiste mi soledad.
Cantaste a mi oído.
Aún reniego de aquél día.
Quien niega lo evidente,
merece el engaño.
No te culpo.
En qué mal momento 
pudiste acercarte.
Yo era vulnerable y solitaria.
Aprovechaste la ocasión.
No te culpo. 
El olvido es infinito
como el horizonte del mar.
He de prender cuatro velas,
cuatro noches seguidas,
para espantar tu ánima.
Y no vuelvas  a perturbarme,
ni por casualidad.
La soledad es la peor compañera.
No dejes que sople a tu oído,
si estás desolada.
Puedes terminar en las fauces
de cualquier dragón de dos por tres.
Haz  de ella, tu mejor amiga.