Vistas de página en total

domingo, 3 de febrero de 2013

 
Posted by Picasa
Me prometí no escribir poemas este domingo.
Día largo, pesado y  nublado .
De luto profundo en el alma.
Sin embargo veo a otros salir raudos y felices
Abandonan la ciudad a mil por hora.
Entonces pienso  que el mundo  olvidó invitarme  a la fiesta.
Quedé sentada esperando por la pareja de baile que nunca llegó.
A Lucho Labarthe, in memoriam

Nunca estarás sola, Anita :
Cuando las olas  revienten 
y la espuma moje tus pies
será  él, quien te acaricie.
Si la marea esta movida
su vaivén traerá su risa.
Un golpe de viento en tu ventana.
sera su saludo cada mañana.
El está en la brisa, en la mar,
En los acantilados por donde paseaban, 
Qué amor tan profundo y breve.
No tengo palabras para consolarte , prima mía.
Como diría el poeta, tanto amor y no poder hacer nada. 

sábado, 2 de febrero de 2013

Existen partidas de seres especiales
risueños como las gaviotas
marinos como la sal y la arena. 
Aquellas almas no deben irse nunca.
Amaste la vida como pocos.
Tu risa resuena aún en la playa amada.
Te fuiste entre sueños y brisa, amigo.
Tu espíritu festivo vivirá por siempre.

viernes, 1 de febrero de 2013

xxxx
Te construiré una pipa de fragancia marina.
Así no extrañarás el vaivén de las olas
la espuma blanca  al reventar 
el olor a arena húmeda.
Pintaré de azul intenso la habitación
límpida como un cielo de verano.
Y yo  seré  tu sol.
Radiante, ardiente, tórrida
así como te gusta .
Mi risa resonará hasta la calle como las piedras con la mar
Mi sonrisa será una luna plateada por  las noches.
Juntos sobreviviremos a este naufragio.
Sin destrozos que lamentar.
Te lo prometo.
Quiero regalarte una pipa de  brisa marina.
Así recordarás  la fragancia del mar,
el olor a arena mojada,
las gaviotas y su graznido.
La espuma blanca salpicando las olas.
Quizás te animes a ir a la playa.
Tus ojos  no  contestan .
Una herida profunda nos atraviesa.
Sangra mucho.
La remiendo, la escondo
donde nadie la vea.
De vuelta a casa,  limpio ,
la sangre que nos salpica.
Si el dolor agobia como este verano ardiente
Escribo poemas tristes.
Escribo hasta que me duelen los dedos.
Escribo y recuerdo que estoy viva.
Entonces un ave se posa en mi ventana.
Es la esperanza.